El juez federal de Garantías Gustavo Javier Zapata concedió la prisión domiciliaria a Konstantin Rudnev, el ciudadano ruso acusado de liderar una presunta secta con base en Bariloche. La decisión, que sacudió la causa judicial, se fundamentó exclusivamente en razones de salud, según el artículo 32 de la Ley 24.660, tras constatar un grave deterioro en su estado físico durante casi seis meses de reclusión en la Unidad 6 de Rawson. La medida causó el rechazo inmediato de la fiscalía, que presentó una impugnación con efecto suspensivo que podría revertir la resolución.
La defensa de Rudnev, a cargo del abogado Carlos Broitman, denunció negligencia en la atención médica que recibió su cliente en el penal. Durante una audiencia de cuatro horas realizada por videollamada, se comprobó que el acusado perdió cerca de 50 kilos desde su arresto el 28 de marzo de 2025, y padece hipertensión, problemas respiratorios, pérdidas de sangre y otras afecciones clínicas agravadas por alimentación inadecuada. El letrado remarcó que existían constancias escritas de solicitudes reiteradas de atención médica que fueron desestimadas, y señaló dificultades por la barrera idiomática, ya que el personal penitenciario utilizaba traductores automáticos para comunicarse con Rudnev.
El magistrado estableció condiciones estrictas para el cumplimiento de la prisión domiciliaria, que incluyen la colocación de un dispositivo de monitoreo electrónico permanente, prohibición absoluta de ausentarse del domicilio sin autorización judicial, retención de pasaporte y documentación de viaje, y prohibición total de contacto por cualquier medio con la presunta víctima y su hijo. La medida solo se hará efectiva una vez que adquiera firmeza, y el juez dejó abierta la posibilidad de revisar la modalidad de detención según la evolución del estado de salud del imputado.
La investigación contra Rudnev se inició tras una denuncia hospitalaria en Bariloche relacionada con una joven rusa embarazada que dio a luz en presunta situación de vulnerabilidad. El líder de la organización Ashram Shambala, condenado en 2013 a 11 años de prisión en Siberia por delitos sexuales, fue arrestado en el aeropuerto de Bariloche junto a un grupo de mujeres rusas minutos antes de tomar un vuelo a Brasil. El próximo 3 de abril será una fecha clave en la causa, cuando la Fiscalía Federal a cargo de Fernando Arrigo deberá presentar la acusación formal contra Rudnev y otras trece personas, la mayoría de nacionalidad rusa, en un expediente que investiga presunta trata de personas, lavado de dinero y reclutamiento de mujeres.