La Justicia de Río Negro tomó una decisión contundente: el juez de Ejecución Fernando Romera revocó la condena condicional de Rubén Ángel Muñoz y ordenó su detención inmediata tras concluir que desobedeció las restricciones que debía cumplir para mantener el beneficio. La resolución se firmó poco antes de las 14 y marca un giro en la situación judicial del ex policía cesanteado, quien ya acumulaba conflictos con la Justicia y en los últimos días había vuelto a quedar en el centro de la escena política tras increpar públicamente al gobernador Alberto Weretilneck en la Corrida de Cipolletti.
La medida judicial tiene un fundamento claro: Muñoz incumplió las reglas de conducta que se le habían impuesto para sostener la prisión condicional, un beneficio que le permitía permanecer en libertad mientras cumpliera determinadas obligaciones. Al constatar que esas condiciones fueron violadas, el magistrado resolvió revocar la condicionalidad de la pena, lo que implica que el ex uniformado deberá cumplir la condena de manera efectiva.
La situación de Muñoz no era menor. El ex policía había sido condenado a tres años de prisión en dos causas. Una vinculada a la toma de la sede de la Unidad Regional II de la Policía de Río Negro, en la que fue condenado a tres años de prisión en suspenso por coacción y perturbación al ejercicio de las funciones públicas e instigación a cometer delitos.
En la segunda causa, por amenazar al entonces ex Jefe de Policía, Daniel Jara, hoy ministro de Seguridad, fue condenado a ocho meses de prisión. La unificación de ambas culminó con tres años de prisión de ejecución condicional, siempre que cumpliera estrictas pautas de conducta durante el período fijado por la sentencia.
Entre esas restricciones judiciales figuraban varias obligaciones que debía respetar durante dos años: fijar domicilio y mantenerlo informado ante la Justicia; someterse al control del Instituto de Asistencia a Presos y Liberados; abstenerse de consumir bebidas alcoholicas o drogas; no cometer nuevos delitos; no acercarse a unidades policiales de la provincia (salvo situaciones de emergencia); no realizar actos de incitación o cometer delitos (en redes o personalmente).
Sin embargo, según entendió el juez Romera, Muñoz violó esas pautas, lo que terminó detonando la revocación del beneficio. En la causa por amenazar a Jara, tenía prohibido acercarse a menos de 100 metros. Durante la sesión de apertura del periodo legislativo, el ex policía se ubicó a menos de 50 metros, en la puerta de la Legislatura, donde estaba el ministro. Además se dirigió hacía él con un megáfono y a insultarlo públicamente.
Para el juez, el episodio no habría sido casual, sino que Muñoz conocía la presencia de Jara en el lugar. Incluso se adjuntó revisó material audiovisual que muestra las expresiones y los agravios dirigidos directamente hacia el funcionario. Pero los episodios no terminaron allí. El último fin de semana, el ex policía volvió a protagonizar un momento tenso durante la Corrida de Cipolletti, donde increpó públicamente al gobernador Alberto Weretilneck.
Increpó al gobernador en la Corrida
La respuesta del mandatario no pasó desapercibida. "Andá a Roca a hacer política con sus jefes, los Soria", le lanzó Weretilneck en medio de la escena, en un cruce que rápidamente se viralizó y volvió a colocar a Muñoz en el centro del debate político provincial. Luego de esta reacción del gobernador, y de quedar en medio de la polémica, esta mañana renunció a su cargo como asesor del bloque oficialista del Consejo Deliberante de Roca.
El anuncio lo hizo a través de un video que difundió en redes sociales, donde apareció visiblemente emocionado y entre lágrimas, confirmando que había decidido apartarse de la función. Aunque según trascendió, el pedido para que dejara ese lugar habría surgido desde sectores del propio oficialismo local.
Ahora, con la decisión del juez Romera de revocar la prisión condicional y la orden de detención firmada, el ex policía enfrenta un escenario mucho más complejo: la Justicia concluyó que desobedeció las reglas que le permitían permanecer en libertad, y esa desobediencia terminó sellando su llegada a la cárcel.