El gobierno de Javier Milei implementó una nueva regulación para controlar los aumentos en las cuotas de los planes de medicina privada. Según la Resolución 645/2025, publicada en el Boletín Oficial, las prepagas estarán obligadas a informar previamente a la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS) antes de aplicar cualquier incremento en sus precios.
Esta medida busca ordenar y formalizar el proceso de comunicación de los aumentos, tras episodios de desregulación y abusos en el sector. La norma establece un procedimiento único y obligatorio para que las empresas presenten la información sobre sus incrementos a la SSS antes de notificar a los usuarios.
Las prepagas deberán remitir a la Superintendencia el texto completo de la comunicación que enviarán a sus afiliados anunciando el aumento. Esta presentación deberá hacerse a través del sitio web institucional de la SSS, en un plazo máximo de cinco días después de la publicación del último Índice de Precios al Consumidor (IPC) por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
Además, la comunicación a los usuarios debe realizarse con una anticipación mínima de 30 días corridos antes del vencimiento de la cuota, para que sea considerada válida. Este requisito es indispensable para que el aumento pueda ser aplicado formalmente.
Cabe mencionar que esta resolución complementa la Resolución 2155/2024, que ya había establecido lineamientos generales para la forma en que las prepagas deben comunicar las modificaciones en sus precios.
Con esta normativa, el gobierno busca reforzar la fiscalización y transparencia en un sector que durante la desregulación inicial presentó múltiples reclamos por aumentos abusivos, protegiendo así los derechos de los usuarios y ordenando la relación entre las empresas y la autoridad sanitaria.