Un desborde cloacal obligó a cortar por completo la Ruta 11 entre Pinamar y Ostende y generó una escena tan insólita como alarmante, con líquidos cloacales cubriendo la calzada, un olor nauseabundo que se sentía a varios metros y un fuerte impacto en el tránsito y la actividad comercial de la zona.
El episodio ocurrió a la altura del kilómetro 395, cerca de la rotonda de acceso a Pinamar, cuando se rompió un caño del sistema cloacal y los efluentes comenzaron a salir sin control. En cuestión de minutos, el líquido avanzó sobre la ruta, provocando un corte total que se extendió durante varias horas y largas demoras para quienes circulaban entre ambas localidades balnearias.
La situación no solo afectó a los automovilistas, sino que también alcanzó a comercios cercanos. Un hipermercado ubicado en la zona tuvo que cerrar sus puertas debido a que los desechos llegaron hasta su acceso, en medio de un fuerte olor que hizo imposible la permanencia de clientes y trabajadores.
Las imágenes del lugar mostraron varios metros de la ruta completamente inundados por residuos cloacales, una postal que generó indignación entre vecinos y turistas, en plena temporada de movimiento hacia la costa.
Personal técnico trabajó de urgencia para reparar el caño dañado y avanzar con tareas de limpieza y desinfección del sector afectado.
Desde el Municipio de Pinamar señalaron como responsable a la Cooperativa de Agua y Luz de Pinamar (CALP) y le exigieron una solución inmediata. Además, se intimó a la entidad a que el problema quede resuelto en un plazo máximo de 24 horas y a que las tareas no perjudiquen ni a los turistas ni a los residentes.