El presidente Javier Milei negó que el Gobierno argentino mantenga negociaciones con Estados Unidos para recibir inmigrantes deportados, luego de la difusión de versiones periodísticas que sugerían un entendimiento bilateral en materia migratoria.
La desmentida fue realizada a través de las redes sociales, donde el mandatario replicó un mensaje del analista Alejandro Sarubbi Benítez que calificaba la información como falsa. De esa manera, Milei buscó poner fin a las especulaciones que se generaron tras la publicación de un artículo que vinculaba a la administración argentina con un eventual plan impulsado desde la Casa Blanca.
Las versiones, publicadas por el New York Times, señalaban que Washington y Buenos Aires habrían iniciado contactos preliminares para que migrantes deportados desde Estados Unidos fueran enviados a la Argentina como paso previo a su retorno a los países de origen. Según esas fuentes, el supuesto esquema aún se encontraría en una etapa exploratoria y sin definiciones concretas.
Desde el propio Gobierno nacional reconocieron, en diálogo con la Agencia Noticias Argentinas, que una iniciativa de ese tipo implicaría múltiples objeciones, entre ellas el elevado costo económico, la falta de infraestructura adecuada y las posibles consecuencias políticas internas. En ese marco, la Cancillería optó por no realizar declaraciones oficiales sobre la existencia de conversaciones en curso.