La Cámara de Senadores abrió la sesión para tratar el Proyecto de Modernización Laboral, una iniciativa del Gobierno Nacional que busca introducir cambios en el régimen laboral argentino.
El primer orador fue el senador por Catamarca Flavio Fama (Unión Cívica Radical), quien en el inicio del debate planteó que el sistema universitario atraviesa “un momento de crisis”.
La discusión comenzó con cuestiones de privilegio y luego avanzó sobre el contenido del dictamen de comisión.
Qué propone el oficialismo
El senador Juan Cruz Godoy (La Libertad Avanza) defendió el proyecto y sostuvo que se incorporaron “detalles” para que el trabajador pueda “ponerse de acuerdo con el empleador”.
En relación con las vacaciones, explicó que podrán tomarse entre octubre y abril y dividirse de mutuo acuerdo, siempre que el período mínimo sea de siete días.
Desde el oficialismo remarcan que la reforma laboral busca modernizar el marco normativo y mejorar la relación entre empleado y empleador.
"Tiene que haber una reforma, pero no desde el apuro"
La senadora kirchnerista por Santa Cruz, Alicia Kirchner, sostuvo que “esta es una reforma de laboratorio” porque no sólo “no fue consensuada” y se hizo "todo apurado": "No debe ser aprobada, habría que mejorarla porque excluye al trabajador", expresó.
“Estoy de acuerdo con que tiene que haber una reforma laboral, pero no desde el apuro, sino desde el consenso. No es una ley de modernización laboral, es una regresión y una precarización laboral porque no va a dar empleo. Es el modelo económico el que define las posibilidades de trabajo. Si es productivo, industrial y con foco en desarrollo de la tecnología, va a ir generando empleo”, señaló.
Para finalizar, remarcó el punto del proyecto que impacta en las personas extranjeras “que ralicen grandes inversiones en nuestro país” y que las exime de pagar impuesto a las ganancias.
"Trump privilegia el trabajo interno, como lo hace todo el mundo, menos nosotros"
El senador nacional santafesino, Marcelo Lewandoswski (Justicialismo) rechazó la reforma y señaló la gestión de Donald Trump que sí beneficia a los empleados estadounidenses “con energía en sus empresas”.
“Si son tan admiradores de Trump, ¿por qué no miran lo que hace? Sube los aranceles y privilegia el trabajo interno, como lo hace todo el mundo, menos nosotros,que cada vez tenemos menos trabajo para darle a la gente”, indicó.
Una senadora justicialista sostuvo que este proyecto es de "esclavitud laboral"
La senadora nacional por el justicialismo y representante de Tierra del Fuego Cristina López aseguró que la inciativa del oficialismo “es un proyecto de esclavitud laboral”.
“Hubo un tiempo en que era normal trabajar 12 o 14 horas por día sin descanso, sin indemnización, sin límites y sin protección gremial. Fue ahí cuando se crearon las leyes laborales, justamente, para terminar con esta forma de modernización. Hoy nos quieren convencer que avanzar es retroceder. Manipulan el sentido común y defienden intereses agenos al pueblo”, expresó.
Las críticas del bloque Justicialista
El senador Mariano Recalde (Frente Nacional y Popular) cuestionó el proyecto y afirmó que la iniciativa “no está pensada para generar trabajo”. También criticó las exposiciones oficialistas por considerarlas “escuetas”.
Recalde sostuvo que la norma retoma criterios de 1929 y advirtió que podría afectar derechos laborales como la jornada de ocho horas. Además, cuestionó la posibilidad de fraccionar vacaciones por acuerdo entre partes.
Bensusán: cifras de empleo y pymes
El senador peronista Daniel Bensusán aseguró que “las leyes no crean fuentes de trabajo” y vinculó el debate con la política económica del presidente Javier Milei.
Según indicó, en los últimos dos años se perdieron más de 250.000 puestos de trabajo y cerraron más de 20.000 pymes en el país. También cuestionó la inclusión de beneficios tributarios para entre 100 y 150 grandes empresas y planteó posibles objeciones constitucionales por modificaciones impositivas dentro del dictamen.