Cambio cultural

Perspectiva del mundo petrolero

La pandemia expuso las desigualdades de los sistemas. Las perspectivas para el 2021 son alentadoras pero requiere de un cambio cultural. ¿Neuquén podrá?
martes, 28 de julio de 2020 · 01:00

Los esfuerzos por mitigar la propagación del Covid-19 a nivel mundial continúan evolucionando favorablemente en el mundo. Estas acciones, implementadas por la mayoría de los países, provocaron importantes cambios en la oferta y la demanda de energía a nivel global.

Bajo este escenario, las empresas internacionales convocaron rápidamente a sus equipos para trabajar en acciones post pandemia. La diferencia entre ser primero o segundo se marca por tiempos.

Esos segundos de diferencia definen al ganador del perdedor, más allá del esfuerzo que cada uno juegue en la competencia. En síntesis, el tiempo de pandemia fue utilizado por las empresas para “escuchar” y “construir” una nueva cultura del trabajo.

La industria sabe que los próximos meses son de franca recuperación y considera necesario instrumentar verdaderos cambios culturales que posicionen a las organizaciones frente a escenarios más restrictivos que los años anteriores. En esta línea están las empresas operadoras y de servicios especiales que analizaron las perspectivas de la Administración de Información de Energía (AIE).

Esta semana, la AIE de EEUU difundió la proyección a nivel mundial de la oferta y la demanda de petróleo y sobre este análisis las compañías petroleras basaron sus desarrollos para el próximo semestre.

En el gráfico se observa que el consumo y producción mundial alcanzó su piso en el segundo trimestre de 2020. La perspectiva de mediano plazo (los próximos doce meses) serán de una franca recuperación de la demanda con una recuperación más lenta de la oferta.

Este gráfico tiene dos sentidos para la industria y los países productores. El primero significa que mientras se continúen abriendo las economías, la demanda de energía será más rápida que la propia producción, y consecuentemente, una recuperación del valor actual del barril del petróleo.

El segundo análisis y de mayor complejidad para las compañías petroleras y/o países productores es que la diferencia entre la curva de producción y de demanda en el segundo semestre del año, abre un nicho de mercado interesante para satisfacer el crecimiento de esa demanda.

Los países con stock de crudo o con bajos costos de producción podrán incursionar en este segmento de mercado para nivelar sus flujos de caja hasta fin de año.

Los pronósticos sin la intervención de la segunda ola son alentadores. Aun así, la mayoría de las compañías iniciaron procesos de reestructuración a nivel global que impactaron directamente en las tasas de desempleos de todos los países donde tienen operaciones.

Recién ayer el presidente Alberto Fernández se refirió a la situación laboral señalando que “la desigualdad quedó al descubierto y puso sobre la mesa la inequidad del sistema argentino…” y aprovechó para invitar a los gremios a construir un país donde “todos ganemos”.

En este sentido, Neuquén enfrenta el gran desafío de iniciar un proceso virtuoso para fortalecer la industria y transformar las relaciones del pasado en la cultura de ganar-ganar. Como la diferencia entre el primero y el segundo es marcada por el tiempo, esta variable será quien defina si Neuquén fue capaz de estar simplemente entre los primeros.

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