PERSPECTIVAS 2021

Vaca Muerta, indicadores y política

La actual gestión trabaja contra reloj para garantizar el suministro de gas en invierno, mientras acelera cambios de políticas que desincentivan la inversión privada.
martes, 5 de enero de 2021 · 00:00

A penas transcurrieron los primeros días del 2021 se conoció la adenda del contrato entre Bolivia y Argentina. De acuerdo con la información suministrada, el vecino país aportará 14 millones M3/d sobre los 20 millones M3/d que inyectó años anteriores. La información fue expuesta como muy positiva por haber llegado a un acuerdo en tiempo récord, sin embargo la contracara significa contratar nuevamente el buque regasificador.

Otro dato menor que circuló como rumor los últimos días de 2020 fue que funcionarios de YPF debieron contactarse con los directores de las pequeñas operadoras para adquirir el gas asociado de los yacimientos.

Según se comentó, YPF comprometió un cupo para el invierno de 2021 que le será difícil de cumplir y necesita inexorablemente de la ayuda de las pequeñas operadoras para sumar moléculas y alcanzar el cupo comprometido en el plan estímulo.

Más allá de lo que pueda aportar el gas asociado de las pequeñas operadoras, lo cierto es que Argentina tiene una demanda en invierno de 180 millones m3/d y la producción actual alcanza los 122 millones M3/d de gas natural. La respuesta es evidente, la diferencia se cubrirá con GNL y gas proveniente de Bolivia; y no con la producción local.

En la actualidad, existe una barcaza en Escobar con una capacidad de procesamiento de regasificación de 20 millones M3/d, lo que significa que la actual logística no alcanza para cubrir las necesidades del próximo invierno.

Por lo tanto, desde el Gobierno Nacional comenzaron las gestiones para contratar nuevamente el buque regasificador que estuvo anclado en el Puerto de Bahía Blanca durante 10 años

A este contexto se suma que, en la actualidad, se encuentran activos 31 equipos de perforación sobre los 69 que se encontraban operando en noviembre del año pasado. Si se analiza por operadora se observa que YPF concentra el 32% de la actividad de perforación, PAE lo sigue con el 25%, Shell y Pluspetrol con el 9% y el resto de las compañías contribuyen con el 6% y el 3% de la actividad.

Para importantes hombres del sector la radiografía indica un delgado apoyo al plan estímulo, una concentración de la actividad en la empresa de bandera y un lento distanciamiento de la industria a la actual gestión.

Otra señal poco alentadora para el desarrollo y crecimiento de la formación Vaca Muerta fue la derogación, por parte de la Secretaría de Energía, de la Resolución 437 del 30 de julio de 2019.

La normativa establecía el llamado a licitación para la construcción y otorgamiento de la licencia de un nuevo gasoducto que uniría Tratayen en la provincia del Neuquén con Salliqueló en la provincia de Buenos Aires. La obra demandaría U$S 2.000 millones y tenía como objetivo principal evacuar la producción No Convencional de la cuenca Neuquina.

Martínez había asegurado, apenas fue nombrado, que el proyecto del gasoducto pasaría a revisión por su alto costo y que se analizarían obras de mejora complementarias para ampliar la capacidad de transporte.

El acto administrativo vino a poner en firme sus palabras y a confirmar el destino de la formación geológica que soñó ser el segundo motor de la economía argentina.

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