EL CAMBIO VIENE, NOS GUSTE O NO

¡Chau exploración! El impacto de una transición energética.

Un informe de la Agencia Internacional de Energía podría cambiar el destino de la industria petrolera mundial.
lunes, 31 de mayo de 2021 · 00:00

Finaliza mayo y la industria a nivel mundial muestra estabilidad en precios y demandas en función de la sostenida apertura que se registran en las principales economías.

Sin embargo, la energía no solo es oferta y demanda sino también ambiente, educación y estrategia. En este camino, la Agencia Internacional de Energía (IEA) publicó un informe en el cual sostiene que “los compromisos y acciones globales están aumentando, pero todavía están por debajo de lo que se necesita para limitar el aumento de las temperaturas globales a 1,5ºC y evitar los peores efectos del cambio climático”.

El impacto que tendrá, en el medio y largo plazo, los 400 hitos recomendados por el organismo internacional para descarbonizar la economía global en las próximas tres décadas, es minuciosamente analizado en las principales empresas energéticas a nivel mundial.

Si bien, la pandemia llevó a frenar durante el 2020 los grandes proyectos que tenían en carpeta las empresas petroleras y dedicarse a reorganizar sus estructuras; en los próximos años, el financiamiento para el desarrollo de nuevos emprendimientos energéticos estará condicionado por la reducción de los combustibles fósiles y el crecimiento de las energías limpias.

El desarrollo económico mundial sobre la base de cero emisiones de Dióxido de Carbono es una política que cruza a todos los países, y en especial a los que tienen recursos naturales sin haberlos llegado a explotar comercialmente.

Para la Agencia Internacional de Energía, la inversión anual aumentará 5 billones de dólares en los próximos 9 años, lo que significa -en función de los análisis del Fondo Monetario Internacional- un incremento del 0,4% del PIB anual

Para tener una idea, durante el 2019 la industria del petróleo a nivel mundial registró 13,2 millones de puestos de trabajo, el sector de la electricidad demandó 17 millones de trabajadores y la bioenergía 3,2 millones.

La IEA estimó que para el 2030 se crearán 12,1 millones de nuevos puestos de trabajo en el sector energético y 1,7 millones en la bioenergía; mientras que para la industria del petróleo y gas se perderán 1,8 millones de puestos de trabajo

Estas proyecciones no solo indican hacia donde se direccionarán las inversiones y las futuras demandas laborales, sino también el cambio en la matriz educativa de muchas regiones. Los gobiernos con pensamiento estratégico vienen migrando los planes de estudios basados en la industria petrolera a carreras donde el foco del aprendizaje está en las energías limpias.

Los sistemas educativos de las economías desarrolladas se orientaron hace algunos años a brindar herramientas que le posibiliten a los jóvenes de 15 a 20 años obtener a partir del 2030 una salida laboral en el sector energético mundial.

Es decir que, tanto los países como las empresas que producen petróleo y gas natural percibirán una merma en su producción y consecuentemente una reconversión de los puestos de trabajo.

El informe publicado recientemente por la IEA fue contundente respecto a los combustibles fósiles. “No hay nuevos campos de petróleo y gas en nuestro camino” detalla el reporte de 224 páginas.

“Los suministros se concentrarán cada vez más en un pequeño grupo de productores de bajo costo” consideró la agencia, y en este sentido, estimó que “el ingreso anual per cápita del petróleo y gas natural en las economías productoras caerá alrededor del 75%” considerando que en varias regiones “podrían tener repercusiones sociales”.

Pero para disminuir las emisiones y minimizar los impactos sociales, los gobiernos tienen un papel clave. Impulsar la inversión en nuevas fuentes de energía para compensar la disminución en los ingresos por la declinación de la producción petrolera.

De concretarse las proyecciones del organismo internacional, el futuro energético a partir de 2030 serán los nuevos proyectos de energías limpias asociados a la infraestructura necesaria. Según el reporte de la agencia las inversiones en este segmento se triplicarán, cristalizando uno de los cambios más importantes de las últimas décadas.

En apenas nueve años, la industria energética será diferente a la que muchos de nosotros conocemos. “El cambio viene, os guste o no” fueron las palabras que la joven Greta Thunberg expresó en 2019 ante la ONU; y tan solo dos años después, los nuevos lineamientos de la IEA tienden a garantizar a las nuevas generaciones un suministro de energía estable y limpia con crecimiento económico sostenido.

Mantenete informado todo el día. Escuchá AM550 La Primera aquí

Seguinos por la tele, en CN247 aquí

Comentarios