TENDRÁN QUE PAGARLE 1,5 MILLONES DE PESOS

Le mataron las vacas por un mega proyecto que quedó trunco

La empresa OPS hizo tareas de nivelación para Potasio Río Colorado de la brasileña Vale.
miércoles, 21 de octubre de 2020 · 00:00

No había finalizado la primera década de los 2000 y el proyecto Potasio Río Colorado de la empresa brasileña Vale prometía una mega inversión para todo el norte de la Patagonia. Es que para exportarlo se debía hacer un nuevo trayecto de ferrocarril que se una en algún punto del Alto Valle con el actual ramal del Roca y se pudiera exportar el mineral por el puerto de Bahía Blanca. Si bien nunca se concretó, dicen que por la gran cantidad de cosas que pedían los gobiernos municipales a cambio de no objetar las nuevas vías, en algunas zonas dejó recuerdos. Pasaron más de ocho años y la Justicia condenó a una contratista que realizó tareas en la zona de Chichinales y que le causó la muerte a las vacas de un puestero.

Según un reciente fallo de la Justicia rionegrina, la empresa OPS, fue contratada para realizar movimientos de suelos en el año 2012, en un campo al norte de la localidad por donde pasaría el nuevo ferrocarril que debía trasladar el potasio extraído de una cantera, ubicada entre Rincón de los Sauces y Buta Ranquil, pero del otro lado mendocino del río Colorado. 

Con el aval de una inversión de miles de millones de dólares y más de mil puestos de trabajo de manera directa e indirecta, el proyecto tenía luz verde para avanzar en distintos territorios. Así fue que en el campo de Chichinales se empezó con el desmonte y la nivelación. Para ello se tuvo que tirar el puesto y hacer uno nuevos a unos 4 kilómetros. Pero no fue sólo la mudanza de quienes vivían en el lugar, también hubo que trasladar corrales y la presencia de maquinaria de gran porte rompió aguadas naturales, además de dañar las pasturas que comían las vacas.

Ante este daño, la empresa se comprometió a llevar agua en camiones cisterna hasta que finalicen los trabajos. De esta manera se anuló la perforación que abastecía el agua que consumían los animales, en reemplazo la misma empresa llevaba la empresa llegaba con sus vehículos y  depositaba en un tanque. Pero las vacas comenzaron a adelgazar, a enfermarse y a morir. Y el campesino perdió buena parte de su hacienda.

La empresa suplantó el sistema de aprovisionamiento de agua del campo por el de agua traída en camiones, considerando todos que era la causa de la enfermedad y posterior muerte del ganado, por no ser apta para consumo animal

Según la presentación ante la Justicia, el movimiento de suelos eliminó aguadas y bebederos y obligó a desplazar el casco del campo hacia otro sector.  Pese a que la empresa negó haber realizado cualquier operación en ese lugar, todos los testigos recordaron que OPS trabajó en el predio y que durante ese período “se eliminaron todas las instalaciones dedicadas a la cría de los animales, lo que incluyó el sistema de provisión y almacenamiento de agua que tenían para beber”.

“Todos aseveran que a partir de la realización de tales obras comenzó a producirse el deterioro de la sanidad del ganado, empezando progresivamente a enflaquecer y finalmente a morir”, reflejó la sentencia del Juzgado Civil 21 de Villa Regina. 
Refieren además que “la empresa suplantó el sistema de aprovisionamiento de agua del campo por el de agua traída en camiones, considerando todos que era la causa de la enfermedad y posterior muerte del ganado, por no ser apta para consumo animal”.

El aporte del veterinario que atendía a los animales fue valioso: recordó que durante años la hacienda del productor “fue siempre en progresivo crecimiento”, con buenas condiciones sanitarias, mientras “los animales se alimentaban de pastura y agua del mismo campo”. Pero todo cambió cuando se traslado el puesto: “A partir de entonces la sanidad de los animales fue progresivamente empeorando, lo que relaciona con la calidad del agua que bebían, dado que por lo demás el alimento seguía siendo el mismo de siempre". Deduce -el veterinario en su testimonio- que "el agua debía contener arsénico o algún otro tipo de residuo químico, ya que los síntomas que presentaban los animales, consistentes en diarrea y depresión progresivas, son compatibles con la presencia de tales tóxicos en los alimentos o en el agua". Después de la llegada de la empresa al lugar no vio más toros, solamente "algunas vacas flacas y terneros que se morían”.

Tanto se sorprendió el profesional, que en la vacunación antiaftosa del año 2012 emitió un certificado para dejar constancia de que los animales “fueron encontrados en nuevos corrales, y en muy mal estado sanitario, falta de terneros y animales muertos”.

En su fallo, la jueza concluyó que “ha quedado acreditado el daño patrimonial que le causó la demandada al productor, el que consistió en haber provocado la muerte de animales de su propiedad. También quedó acreditado que la causa de dicho daño fue la provisión de agua, que no se encontraba apta para el consumo animal”.

Así, tras verificar la cotización de cada animal al momento del reclamo, la sentencia reconoció al productor un daño patrimonial de 384.000 pesos, que actualizado según el cómputo judicial de los intereses, arroja a la fecha una suma superior a 1,5 millones de pesos.

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