HISTORIAS CRUELES

Fue asesinado donde habían matado a su padre

Dos muertes con 12 años de diferencia. Dos tiroteos fatales, en una familia con mala suerte.
miércoles, 23 de septiembre de 2020 · 10:04

Héctor Navia Penozo tenía 36 años, y no sabía que su destino se había escrito hace 12 años, cuando asaltaron y mataron a su padre, Siverio. En el mismo lugar donde cayó asesinado, fue muerto Héctor. Fue otro asalto, otra balacera. La sangre derramada sobre esa fatídica vereda tuvo el mismo ADN.

Fue en Rodolfo Diesel al 200 de la localidad de Libertad, en el oeste del Gran Buenos Aires. Héctor Navia Penozo salió de su casa y subió del lado del acompañante a un Peugeot 207 color negro, mientras su hermano Rolando cerraba la puerta y se disponía a ingresar al vehículo. En ese momento irrumpieron en la escena dos asaltantes armados que circulaban en una moto. La moto paró y sus ocupantes esgrimieron las armas.

Rolando, hermano de Héctor,  contó al canal Crónica TV que uno de los ladrones le pidió “la llave del auto, la billetera y el celular”, y que cuando le estaba “dando en la mano”, su hermano “baja rápido, quiere reaccionar y no ve al otro (delincuente) que le pega dos o tres tiros”.

“Cuando escucho un tiro, ya empezamos a forcejear todos, me pegan un tiro a mí y me caigo”, contó el hermano, también sucesor de aquel otro hecho trágico del 2008.

El colocador de pisos cayó al suelo gravemente herido y fue trasladado de inmediato al hospital Eva Perón de Merlo, adonde fue ingresado, ya muerto, como consecuencia de dos balazos: uno en el tórax y otro en el flanco izquierdo.

El 9 de enero de 2008 el padre de los hermanos, Siverio Cejas Navia fue asesinado, a sus 49 años, de varios balazos en el pecho por un delincuente que ingresó a robar al almacén y verdulería que tenían en la vivienda.

“Mi mamá está destrozada, ya enterró a mi viejo, ahora enterró a un hijo, imaginate lo que está sufriendo”, dijo Rolando, y añadió: “Yo también los vi a los dos fallecer, yo llegué de trabajar ese día, estaba presente cuando falleció mi viejo”.

El destino estaba escrito, solo que nadie lo sabía. Héctor murió en el mismo lugar y en circunstancias parecidas. Padre e hijo, una historia trágica.

 

Más de

Comentarios