ESCÁNDALO EN LA POLICÍA RIONEGRINA

Prisión domiciliaria para los policías acusados de violación

Los tres uniformados de Allen fueron beneficiados por un Juez de Revisión y les colocaron pulseras electrónicas.
sábado, 9 de enero de 2021 · 00:00

Los tres policías acusado de abuso sexual en Allen, dos de ellos mientras debían estar de servicio en la Comisaría 6ª, fueron beneficiados con prisión domiciliaria con pulsera electrónica. El Juez de Revisión accedió al pedido del abogado defensor quien puso en duda las pruebas aportadas por la fiscalía.

La resolución se tomó ayer e inmediatamente los tres policías dejaron los calabozos de las distintas unidades de la región en los que estaban alojados con prisión preventiva desde el sábado 19 de diciembre, cuando la mujer se presentó en la sede judicial y denunció que había sido abusada por los uniformados.

Si bien seguirán ligados a la causa y con prisión preventiva por considerar que pueden intervenir en la investigación, ahora estarán en sus domicilios pero con pulsera electrónica y serán sus camaradas quienes deban controlar sus movimientos y que no salgan a la calle.

En el escrito presentado por el abogado defensor Guillermo Oviedo, "la acusación es gravísima, la prueba en la que se sostiene es casi nula por lo cual la presunción de culpabilidad es muy baja", a lo que el Juez de Revisión concedió el beneficio al conocer pruebas en favor de la defensa de los imputados.

El sábado 19 de diciembre, la mujer se presentó en la fiscalía y denunció que durante la madrugada, tres policías, de los cuales uno era su ex pareja, la habían abusado. De acuerdo al relato, uno de ellos le apoyó su arma reglamentaria en la cabeza y la amenazó para que no haga la denuncia. 

Horas más tarde, los tres policías fueron detenidos, la Comisaría 6ª de Allen fue allanada y el jefe de la unidad fue reemplazado. Es que dos de los policías acusados debían estar de servicio esa noche, por eso la fiscalía secuestró el libro de guardias. El otro uniformado se encontraba de franco y trabajaba en la Unidad 56 de Costa Este.

Desde ese momento, los acusados permanecieron tras las rejas y dos días después el juez de Garantías Julio Martínez Vivot, los imputó y valoró que “a menos de 48 horas de ocurrido el hecho, hay elementos suficientes para dar por formulados los cargos” y expresó que “está claro el hecho que denuncia la víctima y están claras las lesiones relacionadas con un abuso sexual”, comprobadas por el informe de los forenses que la examinaron.

El magistrado fue quien dispuso la prisión preventiva “porque el delito que se investiga tendría, en caso de demostrarse, una pena mínima de 8 años de prisión efectiva”.

 

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