Una amenaza de bomba generó tensión este jueves en el Congreso de la Nación, donde se desplegó un importante operativo de seguridad para verificar la situación y descartar la presencia de explosivos en el edificio y en sus inmediaciones.
La alerta motivó la intervención de distintas fuerzas de seguridad, entre ellas Bomberos de la Policía Federal, que realizaron un amplio procedimiento de revisión preventiva en el sector.
De acuerdo con fuentes policiales, la advertencia surgió tras detectarse una comunicación vinculada a una amenaza, lo que activó el protocolo de seguridad correspondiente. A partir de ese momento se inició un procedimiento de inspección exhaustiva en la zona.
El despliegue incluyó la presencia de especialistas en explosivos, que recorrieron distintos puntos del área cercana al Palacio Legislativo para determinar si existía algún riesgo concreto.
Según indicaron voceros de la investigación, la advertencia se detectó mediante el sistema de trunking, una tecnología que permite interceptar comunicaciones de radiocomunicaciones móviles. Esa señal derivó en un aviso al sistema de emergencias 911, lo que puso en marcha el operativo.
La alerta ingresó inicialmente a través de la Policía Bonaerense, que posteriormente dio aviso a las autoridades de la Ciudad de Buenos Aires. Finalmente, la intervención quedó a cargo de la Policía Federal, debido a que el Congreso se encuentra bajo su jurisdicción.
Durante el procedimiento se llevó adelante una revisión minuciosa del área, que incluyó tanto sectores cercanos al edificio como espacios exteriores del complejo legislativo.
Las autoridades aclararon que no fue necesario evacuar el Congreso, ya que la amenaza estaba vinculada a un sector exterior del edificio, lo que permitió continuar con las tareas de control sin interrumpir la actividad en el interior.
Tras completar el operativo, la inspección no detectó ningún artefacto explosivo, por lo que el procedimiento concluyó con resultado negativo.