La localidad de Glew, vivió el brutal asesinato de Leonardo Sebastián Figueroa, un conductor de 43 años de la línea 506. El crimen ocurrió en la intersección de las calles Pereyra, entre Presa y Rojas, cuando Figueroa fue apuñalado en su propio colectivo. A pesar de ser trasladado de urgencia al hospital Cecilia Grierson de Guernica, el chofer murió a causa de las graves heridas sufridas en el ataque.
Un ataque grabado por las cámaras
El acusado, Calipsto de Jesús Ojeda, de 57 años, fue detenido rápidamente gracias a la intervención policial y las declaraciones de testigos que presenciaron el violento suceso. Las cámaras de seguridad del colectivo captaron el momento en que Ojeda se acercó a Figueroa y lo atacó sin mediar palabra .
Las investigaciones descartaron el robo como móvil del crimen y apuntan a un episodio de violencia motivado por celos. Según las primeras informaciones, Ojeda habría descubierto que su esposa mantenía una relación extramatrimonial con Figueroa, lo que lo habría llevado a cometer el asesinato.
La causa quedó en manos de la UFI 3 , dirigida por el fiscal Baloira, y fue caratulada como homicidio agravado por alevosía. Las autoridades confirmaron que el acusado permanece detenido y será sometido a declaración indagatoria en las próximas horas.
El violento episodio generó indignación entre los compañeros de trabajo de Figueroa, quienes realizaron un paro en el servicio de transporte como medida de protesta por el trágico suceso. Sin embargo, la empresa prestataria del servicio informó que el transporte se reanudará con normalidad en las próximas horas.