El caso por el homicidio de un hombre de nacionalidad boliviana en Conesa tendrá otro capítulo. El Superior Tribunal de Justicia (STJ) rechazó la queja presentada por la defensa del imputado y dejó firme la decisión de que se realice un nuevo juicio por jurados. La primera vez, el acusado había resultado absuelto del cargo más grave.
El hecho ocurrió en febrero, cuando un jurado popular analizó la acusación de homicidio agravado por el uso de un arma de fuego y por odio a la nacionalidad. Tras las deliberaciones, con varios pedidos de aclaración incluidos, los doce ciudadanos terminaron absolviendo al acusado de la figura más pesada que enfrentaba.
La fiscalía y la querella no se quedaron conformes. Recurrieron la absolución y el Tribunal de Impugnación les dio la razón, al entender que hubo problemas en la comprensión de las instrucciones al jurado. Según su fallo, no hubo un veredicto claro ni de culpabilidad ni de inocencia.
La defensa intentó frenar la decisión con una impugnación extraordinaria y luego con una queja al STJ. Pero el máximo tribunal provincial cerró la puerta: sostuvo que la resolución del Tribunal de Impugnación no es una sentencia definitiva, porque sólo anuló parcialmente el juicio y abrió la puerta a un nuevo debate.
Con este escenario, el caso volverá a foja cero en la sala de audiencias. Un nuevo jurado popular deberá escuchar pruebas, testimonios y alegatos antes de resolver si el acusado es culpable o inocente del crimen que sacudió a Conesa.