Roberto Giordano, peluquero destacado en el jet set de Punta del Este, continúa siendo figura clave en las investigaciones sobre Jeffrey Epstein pese a haber fallecido en 2024. Los recientes documentos desclasificados en Estados Unidos lo relacionan directamente con el financista estadounidense, conocido por sus vínculos con Hollywood, la realeza británica y Donald Trump, y quien murió en 2019 mientras estaba detenido por tráfico de menores.
Los archivos revelan que hace dos décadas Epstein realizó transferencias de dinero a Giordano, quien era reconocido por su trabajo en desfiles de moda en Punta del Este. En particular, se registran giros de 500 dólares en 2006 desde la cuenta de Epstein en JP Morgan a una cuenta bancaria de Giordano en Uruguay, con indicios de que estos fondos podrían estar vinculados a la contratación de modelos menores de edad.
En diciembre de 2016, Epstein visitó Uruguay, coincidiendo con eventos de moda organizados por Giordano, donde participaron celebridades como Mirtha Legrand, Valeria Mazza, Andrea Frigerio, Pampita y Nicole Neumann. Esta información proviene de correos electrónicos entre Epstein y el exprimer ministro israelí Ehud Barak, en los cuales Epstein notificaba su viaje a Punta del Este. Además, los documentos detallan todas las transacciones financieras realizadas por Epstein, incluyendo la mencionada transferencia a Giordano.
Giordano y sus últimos años en Punta del Este
En sus últimos años, Giordano vivió retirado en Uruguay tras ser condenado a dos años y cuatro meses de prisión por defraudación al Estado y por no pagar aportes a más de 500 empleados. Durante su apogeo, poseía una cadena de peluquerías en Argentina y Punta del Este. Falleció a los 79 años en el Sanatorio Mater Dei luego de no superar una cirugía.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos liberó más de tres millones de documentos relacionados con la causa Epstein, que incluyen más de 2.000 videos y 180.000 imágenes inéditas. Entre los nombres que aparecen en estos archivos, la princesa Mette-Marit de Noruega se disculpó públicamente por su vinculación, afirmando: “Demostré falta de criterio, es vergonzoso”. También agregó: “Jeffrey Epstein es responsable de sus actos. Debo asumir la responsabilidad por no haber investigado mejor sus antecedentes y por no haber comprendido con la suficiente rapidez qué clase de persona era”.
La presión sobre la realeza británica también se intensifica con la aparición de documentos que comprometen al príncipe Andrés, conocido como Andrew Mountbatten-Windsor. Según los nuevos datos, Epstein le propuso en 2010 presentarle a una joven rusa de 26 años, y se filtró una fotografía donde se observa al príncipe sobre una mujer no identificada que está en el suelo. En un correo, Epstein describe a la mujer como “guapa e inteligente”, aunque no hay pruebas de que el encuentro haya ocurrido.
El nombre del príncipe Andrés aparece cientos de veces en la documentación, en recortes periodísticos, correspondencia privada y listas de invitados a cenas organizadas por Epstein. A pesar de estas revelaciones, ni Donald Trump ni Bill Clinton han sido acusados formalmente de irregularidades relacionadas con Epstein, y ambos sostienen que desconocían los abusos a menores. Sin embargo, existen fotografías de ellos compartiendo momentos sociales con el financista.
Elon Musk, propietario de Tesla y la red social X, también figura en los correos privados de Epstein. Musk declaró que fue invitado a la isla donde ocurrieron múltiples abusos denunciados, pero que se negó a asistir.