Una persecución feroz, un ataque directo contra policías y una moto con pedido de secuestro por robo en Neuquén terminaron con un hombre detenido en General Roca. Todo ocurrió en pleno ejido urbano, cuando efectivos de la Brigada Motorizada de Apoyo (BMA) sostuvieron una cacería a alta velocidad que puso en riesgo sus propias vidas, pero que permitió sacar de circulación a un sospechoso que no dudó en chocarlos para escapar.
Todo empezó en una escena cotidiana de prevención. Los policías recorrían la zona de Gadano y Maipú, sobre uno de los puentes del Canal Principal de Riego, cuando detectaron una motocicleta tipo Honda Wave 110, blanca, con un hombre mayor de edad al mando. Al intentar identificarlo, la respuesta fue clara y alarmante: aceleró y huyó, ignorando la voz de alto y desatando una persecución que rápidamente escaló en violencia.
Desde ese momento, la ciudad se transformó en un tablero de escape. El motociclista atravesó varias calles a toda velocidad, doblando sin medir consecuencias, buscando perder a los efectivos entre esquinas y contramano. Sin embargo, los bicipolicías de la BMA no aflojaron. Con maniobras precisas y mucha exposición personal, siguieron al sospechoso mientras el peligro crecía a cada metro.
La fuga llegó a su punto más crítico cuando el hombre impactó contra los policías, provocando que ambos cayeran desde una altura cercana a los 5,70 metros. El golpe fue brutal. Aun así, el agresor no se detuvo. Lejos de asistir o frenar, intentó meterse en un domicilio para desaparecer y borrar su rastro.
Pero ahí apareció nuevamente la reacción policial. A pesar del impacto y del riesgo físico, los efectivos lograron alcanzarlo y reducirlo en la vereda, en una escena cargada de tensión. Fue el final de una huida desesperada y violenta, que pudo haber terminado mucho peor.
Luego, con el control de la situación, llegó el dato que confirmó todas las sospechas. Al verificar el número de motor, se constató que la motocicleta tenía pedido de secuestro activo por robo en Neuquén. No era una fuga al azar: era un intento desesperado por evitar que se descubriera un delito previo.
Finalmente, el hombre fue trasladado junto al rodado a la Comisaría 3ª de General Roca, quedando a disposición de la Justicia. El procedimiento dejó en evidencia, una vez más, el rol clave de la Brigada Motorizada de Apoyo: policías que patrullan la calle, enfrentan situaciones límite y ponen el cuerpo para frenar delitos, recuperar vehículos robados y proteger a la comunidad, incluso cuando la violencia aparece sin aviso.