El movimiento comenzó cuando todavía no había amanecido. Desde las 7.40 de la mañana, un importante operativo policial alteró la rutina del barrio Belgrano, en el sudeste de la ciudad de Neuquén, y generó preocupación entre quienes viven en la zona.
Los procedimientos se desarrollaron en la Toma La Familia, donde se registraron al menos dos allanamientos en un lapso breve, con presencia visible de patrulleros y personal policial.
Dos puntos, un mismo operativo
El primer allanamiento tuvo lugar sobre la calle Colihue, entre Vivanco y Pelagatti. Minutos después, el despliegue se trasladó a un segundo domicilio ubicado sobre la calle Vivanco, cerca de Saturnino Torres.
Ambos procedimientos se realizaron bajo la jurisdicción de la Comisaría Segunda, lo que reforzó la presencia policial en el sector y generó un clima de tensión desde las primeras horas del día.
Una camioneta de la Unidad Especial de Servicios Policiales (UESPO) y al menos cinco patrulleros de la Policía de Neuquén trabajaban durante la mañana en el sector.
Silencio oficial y datos que no se confirman
Hasta el momento no se informó de manera oficial cuál fue el motivo de los allanamientos ni si hubo personas demoradas o detenidas como resultado de los operativos.
La falta de precisiones alimenta la incertidumbre en un barrio que ya convivía con preocupación por la magnitud del despliegue y el movimiento inusual de móviles policiales.
Un barrio en alerta desde temprano
Las calles intervenidas amanecieron con circulación restringida y una actividad poco habitual para ese horario. El ingreso y egreso de efectivos, sumado a la presencia de móviles, fue advertido por vecinos desde temprano.
Mientras se aguarda información oficial que permita aclarar el contexto de los allanamientos, el operativo dejó una señal clara: algo de relevancia movilizó a la Policía en uno de los sectores más sensibles de la capital neuquina.
La situación continúa bajo seguimiento y se esperan novedades que permitan conocer qué motivó los procedimientos y cuál fue su resultado.