En un contexto de controles migratorios reforzados y cooperación permanente con fuerzas de Chile, un operativo policial en pleno bajo de la capital neuquina dejó al descubierto un elemento que no tenía antecedentes en la provincia: un cargador extendido con capacidad para 50 municiones, asociado a un arma de fuego con numeración limada.
El procedimiento comenzó el lunes por la tarde, cuando surgió información sobre la posible presencia de un ciudadano chileno con pedido de captura vigente en su país.
El comisario Ariel Burgos, jefe del Departamento Delitos Contra la Propiedad y Leyes Especiales, explicó en AM550:
“En la tarde del lunes, personal de la división de captura de evadidos recibe información de que un hotel de la ciudad, en el bajo de la ciudad de Neuquén había una persona de origen chileno con pedido de captura vigente en la justicia del país vecino”, precisó.
Operativo conjunto y primeras inconsistencias
A partir de ese dato se organizó un despliegue preventivo. “Se dispuso un operativo con las divisiones de Robos y Hurtos, la división de Delitos Ambientales y la división Captura de Evadidos”, detalló Burgos.
En el hotel, el conserje informó a los uniformados. “En el hotel entrevistamos al conserje quien refiere que había cuatro personas chilenas hospedadas desde el domingo al mediodía, una se había registrado, y estaban próximos a retirarse del hotel”.
Mientras se verificaban datos, detectaron movimientos que generaron sospechas.
“Hacía 5 minutos había ingresado una persona argentina preguntando por ellas. Al ver el libro de visitos detectamos inconsistencias, o bien, no eran verosímiles los datos”, deslizó.
Sin conocer aún el perfil ni el nivel de riesgo, el personal montó vigilancia. “Sin saber aun las personas ni el grado de peligrosidad que tenían, se dispuso una consigna en el lugar y, cuando las personas salen, fueron identificados y demorados”.
Ingreso irregular y coordinación con Chile
Tras la identificación, confirmaron que los cuatro ciudadanos no habían ingresado por un paso habilitado. “Se mantuvo comunicaciones con dirección nacional de migraciones, donde se logró establecer que estas personas ingresaron al país de manera irregular. Se mantuvo comunicación con personal de PDI y Carabineros de Chile, quienes mediante el rastreo de antecedentes para ver si corresponde la identidad”.
Uno de ellos presentaba una situación judicial en su país. “Uno de los chilenos tenia una investigación con prohibición de salir de Chile”.
El martes por la mañana los trasladaron a Migraciones para iniciar el trámite de expulsión. “Hasta ese momento no teníamos un delito, y a primera hora del día martes los condujeron a Migraciones con custodia policial y se iniciaron trámites de expulsión del país”.
El hallazgo que no tenía antecedentes
Antes de concretar el traslado definitivo, regresaron al hotel para retirar el equipaje. Fue allí cuando apareció el elemento que modificó el escenario.
"No habían retirado su equipaje, así que los llevamos al hotel para que, uno a uno, vayan sacando sus pertenencias”, relató Burgos.
Y agregó: “Cuando pasa uno de ellos con una valija rosada, en la que había una caja con un arma de fuego y 45 municiones. Algo inédito que llamó la atención fue el cargador que acá nunca lo hemos secuestrado y no se encuentra acá, con capacidad de fuego de 50 municiones”.
Además del cargador extendido, secuestraron una pistola calibre 9 milímetros, con numeración limada, dos cargadores convencionales y municiones. La Fiscalía dispuso el secuestro del arma y notificó a los involucrados por tenencia ilegal.
Expulsión y continuidad de la investigación
Finalmente, los cuatro ciudadanos fueron trasladados hasta la frontera y entregados a la Policía de Investigaciones de Chile.
“Continuamos con la investigación para saber que estaban haciendo acá o cuales eran las intenciones”, afirmó el comisario.
El secuestro del cargador extendido —un elemento que, según la propia fuerza, no había sido incautado antes en Neuquén— dejó una señal de alerta sobre el tipo de armamento que puede intentar circular en la región y refuerza la importancia de los controles y la coordinación binacional.