El Servicio Penitenciario de Río Negro desbarató un insólito intento de ingresar drogas y elementos prohibidos al Establecimiento de Ejecución Penal de Cipolletti. El hallazgo se produjo en el Taller de Carpintería, donde personal de requisa detectó 19,3 gramos de cocaína y 36 gramos de marihuana ocultas en los tacos de unos pallets que habían llegado para un interno. Además, encontraron chips de telefonía y un auricular.
La tarde del martes se convirtió en escenario de un operativo que dejó a todos sorprendidos. Los agentes revisaban lo que parecía ser un simple envío de madera, cuando notaron irregularidades en los pallets. Al inspeccionarlos con detalle, descubrieron huecos cuidadosamente preparados. Dentro, globos de colores y un recipiente con tinta ocultaban los envoltorios con droga y los dispositivos de comunicación.
La maniobra, digna de un gran ingenio, buscaba burlar los controles y abastecer al interno que trabaja en el taller. Sin embargo, la atención y el profesionalismo del personal penitenciario lograron frustrar el plan. La Fiscalía Federal de General Roca intervino de inmediato, ordenando filmaciones, fotografías y actas para garantizar la transparencia del procedimiento.
El resultado fue contundente: dos envoltorios con cocaína que al menudeo puede alcanzar las 20 dosis y quince con marihuana que totalizaron 36 gramos, listos para ser negociados rejas adentro del penal. A eso se sumaron dos chips de telefonía y un auricular, elementos que suelen ser utilizados para mantener comunicaciones ilegales desde dentro del penal.
Los involucrados quedaron vinculados a la causa que investiga la Justicia Federal.