La mujer que fue encontrada maniatada en un descampado de Córdoba declaró ante la Justicia y aportó datos clave para la investigación. Se trata de Tania Suárez, de 34 años, quien prestó testimonio desde el área de Salud Mental del Hospital San Roque, donde continúa internada bajo estricta supervisión médica.
La declaración comenzó alrededor de las 9 de la mañana y se extendió durante varias horas. Desde su habitación, Tania relató a la fiscalía lo que recuerda de los momentos previos a su desaparición y de los casi dos días en los que estuvo sin contacto con su familia, un período que mantuvo en vilo a toda la localidad de La Cumbre.
Según trascendió, la mujer logró identificar personas y lugares en los que estuvo durante ese lapso, aunque reconoció que hay episodios que no puede reconstruir con claridad. Esas lagunas en su relato están siendo analizadas por los investigadores, ya que podrían estar vinculadas a un posible consumo de sustancias que le habrían provocado pérdida de conciencia.
En ese sentido, un estudio toxicológico preliminar habría detectado indicios compatibles con la presencia de una sustancia en su organismo. La fiscalía espera ahora el resultado oficial de ese análisis, que será clave para determinar si la mujer consumió ese fármaco por voluntad propia o si se lo habrían administrado sin su consentimiento.
La causa está a cargo de la fiscal Sabrina Ardiles, quien investiga las circunstancias que rodearon la desaparición y posterior hallazgo de la mujer. El único detenido hasta el momento es Néstor Maldonado, imputado por privación ilegítima de la libertad.
El testimonio de Tania podría resultar determinante para definir el futuro judicial del acusado. Mientras la defensa espera una posible excarcelación, la fiscalía no descarta agravar la imputación si se confirman nuevas pruebas. Por ahora, Maldonado continúa detenido y su situación procesal sigue bajo análisis.
Por recomendación del equipo de psicólogos y psiquiatras que la asiste, Tania Suárez permanecerá internada hasta que los profesionales consideren que está en condiciones de regresar a su domicilio, en el barrio Argüello, donde la esperan sus hijos. Mientras tanto, permanece aislada y sin acceso a información del exterior, como parte del cuidado integral dispuesto para su recuperación.