Un desperfecto mecánico convirtió un viaje en pesadilla: una camioneta Chevrolet S10 se incendió en plena Ruta Nacional 251, entre San Antonio y General Conesa, y quedó reducida a cenizas. El conductor, oriundo de Las Grutas, logró escapar ileso, pero asistió impotente al espectáculo de ver cómo el fuego consumía su vehículo hasta dejarlo irreconocible.
Todo comenzó como un contratiempo menor. El hombre viajaba rumbo a Mercedes, Buenos Aires, cuando una falla mecánica lo obligó a detenerse en la banquina. Sin embargo, lo que parecía un simple problema de motor se transformó en cuestión de minutos en un incendio feroz. Las llamas avanzaron con violencia y la camioneta se convirtió en una hoguera en medio de la noche patagónica.
El conductor dio aviso inmediato al 911 RN Emergencias y desde allí a Conesa. En pocos minutos, patrulleros, una ambulancia y los Bomberos Voluntarios se movilizaron hacia el kilómetro 153. La dotación estaba a 30 kilómetros y que, al llegar, trabajaron durante más de 45 minutos para sofocar el fuego. Pero el daño ya estaba hecho: la S10 había quedado reducida a un amasijo de hierro calcinado.
Mientras los bomberos luchaban contra las llamas, el conductor permanecía varado, con la angustia de ver cómo su camioneta se desintegraba frente a sus ojos. La asistencia médica llegó desde el Hospital Monteolivia y luego sus familiares viajaron desde Las Grutas para acompañarlo. Aunque salió ileso, la impotencia de ver cómo el fuego devoraba su herramienta de trabajo y medio de transporte dejó una marca difícil de borrar.