La fiscal del caso, Valeria Panozzo, formuló cargos contra un hombre identificado como M.E.T., acusado de efectuar disparos contra un vehículo en la Ruta 22, en Plottier, y posteriormente privar de la libertad a una joven bajo amenazas con un arma de fuego. El imputado quedó bajo prisión domiciliaria por el plazo de un mes.
La medida fue dispuesta durante una audiencia realizada hoy, en la que el juez de garantías Marco Lupica Cristo hizo lugar al planteo del Ministerio Público Fiscal y avaló la formulación de cargos, además de fijar un plazo de investigación de cuatro meses.
De acuerdo con la acusación, los hechos ocurrieron el sábado entre las 7:50 y las 10 en la intersección de Ruta 22 y calle Trocomán, en el acceso al barrio La Herradura. Según la teoría del caso, el imputado conducía un Ford Focus y, tras un altercado de tránsito, efectuó al menos cinco disparos con una pistola calibre 9 milímetros contra un Volkswagen Gol que circulaba en el mismo carril.
Uno de los proyectiles impactó en la ventanilla trasera del lado del acompañante y atravesó el habitáculo a la altura de la cabeza del conductor. Pese a la gravedad del ataque, no se registraron personas heridas.
La fiscal Panozzo sostuvo que, luego de los disparos, el acusado se dio a la fuga y continuó circulando con varias jóvenes dentro del vehículo. Más tarde, tras dejar a algunas de ellas, habría retenido a una joven contra su voluntad, impidiéndole descender del auto, quitándole el teléfono celular y exhibiéndole el arma para intimidarla.
Uno de los proyectiles impactó en la ventanilla trasera del lado del acompañante y atravesó el habitáculo a la altura de la cabeza del conductor. Pese a la gravedad del ataque, no se registraron personas heridas.
El hombre fue finalmente interceptado por personal policial en la zona de calle Las Violetas. Durante el procedimiento se secuestró una pistola calibre 9 milímetros con numeración limada, apta para el disparo y con municiones tanto en el cargador como en la recámara. Además, se constató que el imputado no contaba con autorización legal como legítimo usuario del arma.
La fiscalía calificó los hechos como abuso de arma en concurso real con privación ilegítima de la libertad doblemente agravada —por el uso de amenazas y el empleo de arma de fuego— y portación de arma de uso civil condicional sin la debida autorización, todo en calidad de autor.
Habría retenido a una joven contra su voluntad, impidiéndole descender del auto, quitándole el teléfono celular y exhibiéndole el arma para intimidarla.
La defensa no objetó la formulación de cargos ni el plazo de investigación y acordó con la fiscalía la imposición de una medida de coerción menos gravosa que la prisión preventiva.
Al resolver, el juez Lupica Cristo ordenó la prisión domiciliaria del imputado, quien no posee antecedentes penales, con controles policiales aleatorios al menos dos veces por día. El magistrado advirtió que cualquier incumplimiento podría derivar en la revocación del beneficio y la imposición de prisión preventiva.