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Lunes 02 de Febrero, Neuquén, Argentina
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Escalofriante hallazgo en un kiosco narco: vivían dos niños que dieron positivo por cocaína en sangre

La investigación se inició a partir de denuncias anónimas y permitió desbaratar un punto de venta de drogas en el barrio Atahualpa, donde se secuestraron estupefacientes, armas de fuego, dinero en efectivo y elementos vinculados a la comercialización.

Por Redacción

Lunes, 02 de febrero de 2026 a las 14:19
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La Dirección Antinarcóticos de la Policía de Neuquén desbarató un importante punto de venta de drogas en el barrio Atahualpa de la ciudad de Neuquén, tras una investigación que duró más de dos semanas. La causa se inició a partir de una denuncia anónima recibida a través de la aplicación Neuquén Te Cuida, que alertaba sobre la venta de estupefacientes y la presencia de armas de fuego en una vivienda de la zona. El dato más preocupante es que en la vivienda residían dos menores, quienes dieron positivo en cocaína en sangre.

A partir de una serie de denuncias anónimas que alertaban sobre la venta de estupefacientes y la presencia de armas de fuego en una vivienda del sector Atahualpa de Neuquén, el Ministerio Público Fiscal impulsó una investigación que derivó en la clausura del inmueble y en la formulación de cargos contra un varón, H.D.R.E., y una mujer, E.P.P.S., durante una audiencia realizada el viernes.

La fiscal del caso Eugenia Titanti, acompañada por el asistente letrado Pablo Jávega, les atribuyó haber comercializado cocaína y marihuana desde una casa ubicada en el sector Atahualpa de la ciudad de Neuquén.

Según la acusación, al menos durante el mes de enero de 2026 la actividad se desarrolló de manera permanente, con intercambios de droga por dinero en efectivo y transferencias a través de billeteras virtuales, principalmente Mercado Pago. Las tareas de vigilancia permitieron constatar al menos 14 operaciones mediante observaciones directas, filmaciones y registros fotográficos.

Los hechos fueron encuadrados como comercialización de estupefacientes en concurso real con tenencia ilegal de armas de fuego, tanto de uso civil como de uso civil condicional, en calidad de coautores. Entre las principales evidencias, Titanti destacó seis denuncias anónimas que dieron inicio a la investigación; informes del departamento de Antinarcóticos de la Policía, que incluyeron filmaciones de los denominados “pasamanos” de droga; y el allanamiento realizado el 30 de enero. En ese procedimiento se secuestraron distintas cantidades de cocaína y cannabis, balanzas de precisión, recortes de nylon y más de 490 mil pesos en efectivo, en su mayoría en billetes de baja denominación.

Durante el operativo también se hallaron dos armas de fuego -un revólver calibre 22 y un revólver calibre 38 con numeración suprimida, ambos aptos para el disparo- junto con cerca de 200 municiones de diversos calibres. A ello se sumaron registros de movimientos sospechosos en una billetera virtual, con transferencias frecuentes de montos pequeños durante la noche y la madrugada.

La fiscalía mencionó además que dos niños que vivían en la vivienda, habían sido hospitalizados recientemente tras dar positivo por cocaína en sangre, lo que evidenciaría el riesgo del entorno en el que se encontraban.

Intervención del Juzgado de Familia

Titanti señaló que los niños atravesaron diversos episodios de intoxicación, lo que permitió establecer que no se trató de un hecho aislado, sino de una consecuencia directa del contexto de comercialización de estupefacientes. Debido a la gravedad de la situación, el Juzgado de Familia Nº 6 intervino la semana previa para disponer medidas de protección hacia los menores, que tras recibir la atención médica, fueron retirados del lugar.

Como medida cautelar, el asistente letrado Jávega solicitó la detención domiciliaria de ambos imputados por un plazo de cuatro meses. La defensora oficial no cuestionó la descripción de los hechos ni la calificación legal, prestó conformidad con el plazo de investigación y con la detención en un domicilio alternativo, y solicitó que se autorizara a la imputada a salir una vez por semana para asistir a un tratamiento médico.

Finalmente, el juez Raúl Aufranc tuvo por formulados los cargos, fijó un plazo de investigación de cuatro meses y dispuso la detención domiciliaria de ambos imputados en el domicilio alternativo.

Además, prorrogó la clausura de la vivienda donde se desarrollaban los hechos para permitir la realización de nuevas pericias, ordenó la colocación de tobilleras electrónicas (y, hasta tanto se efectivice la medida, tres rondines policiales diarios), autorizó las salidas semanales de la imputada para su tratamiento y, a pedido de la fiscalía, libró un oficio al fuero de Familia para informar sobre la situación procesal de las personas imputadas.

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