Una jubilada de Centenario sufrió una estafa que le costó gran parte de su jubilación luego de realizar un trámite cotidiano: pagar una boleta de impuestos en un kiosco del barrio. El hecho ocurrió el 18 de diciembre, en un local ubicado sobre la calle Atahualpa Yupanqui, y derivó en un perjuicio económico cercano a los 60 mil pesos.
Según la investigación, la mujer de 70 años abonó el pago con su tarjeta y, en ese momento, la empleada del comercio, una joven de 29 años de nacionalidad chilena, habría fotografiado el plástico, accediendo así a los datos necesarios para realizar compras posteriores.
Con esa información, se efectuaron consumos en distintas plataformas digitales, lo que fue advertido por la víctima al revisar sus movimientos bancarios. Ante la situación, la jubilada radicó la denuncia policial, y la Oficina de Investigaciones de la Zona Periferia II tomó intervención en el caso.
A partir del análisis de filmaciones, registros y otros elementos probatorios, la maniobra pudo ser esclarecida y se identificó a la presunta autora de la estafa.
La jubilada no logró recuperar el dinero sustraído y quedó expuesta a una modalidad delictiva cada vez más frecuente, que aprovecha la vulnerabilidad de adultos mayores en operaciones cotidianas.