El material explosivo hallado en el basural de Cinco Saltos provenía de la actividad petrolera. Aunque no representaba riesgo de detonación, el caso reavivó la polémica por el descarte ilegal de residuos peligrosos.El hallazgo generó tensión en la comunidad y rápidamente el intendente Enrique Rossi de aplicar duras multas a la empresa responsable.
El misterio que encendió alarmas ayer en el basural de Cinco Saltos empezó a aclararse. Tras nuevas pericias realizadas por la Unidad de Neutralización de Explosivos, se confirmó que el material hallado dentro de un tambor oxidado correspondía a residuos de la actividad petrolera, descartados sin ningún tipo de recaudo en un lugar público y frecuentado a diario por trabajadores y recicladores.
Aunque los especialistas determinaron que no había riesgo de explosión, el origen del material volvió a sacudir el escenario político y ambiental de la ciudad. Según explicó personal de Bomberos, la carga explosiva estaba inertizada por la humedad, con cartuchos metálicos abiertos, sin sellos y con orificios en sus extremos, lo que impidió cualquier posibilidad de ignición.
Sin embargo, el alivio técnico no alcanzó para cerrar el tema. Porque el verdadero problema no fue solo qué había dentro del tambor, sino cómo y por qué terminó en el basural, en plena zona de bardas, camino al Lago Pellegrini, un espacio por el que circulan personas todos los días, muchas veces menores en búsqueda de algún material ferrozo que puedan vender luego.
En ese contexto, el hallazgo inicial había generado un fuerte despliegue de seguridad. Personal municipal dio aviso inmediato a la Policía, se montó un perímetro preventivo y se convocó a especialistas en explosivos, que trabajaron durante horas hasta retirar el tambor y trasladarlo a una unidad especial para su análisis.
El avance de las pericias, se despejó el riesgo, pero creció la indignación. Especialmente porque se trató de residuos petroleros, materiales que deberían tener un tratamiento especial y jamás terminar en un basural común, mezclados con basura domiciliaria y reciclables.
En ese punto, volvió al centro de la escena el intendente de Cinco Saltos, Rossi, quien tras conocerse el hallazgo había sido contundente: prometió multas durísimas para la empresa que arrojó ese material sin ningún tipo de control, y aseguró que no habría tolerancia frente a prácticas que pongan en riesgo a la comunidad y al ambiente.
La confirmación del origen petrolero le dio ahora sustento a ese mensaje político. Ya no se trata de una sospecha ni de un hallazgo aislado, sino de un caso concreto que expone fallas graves en el manejo de residuos industriales y deja preguntas abiertas sobre los controles, las responsabilidades y las sanciones que vendrán.