La Justicia Federal de Bariloche decidió extender la prisión preventiva de Facundo Jones Huala, líder de la organización mapuche Resistencia Ancestral Mapuche (RAM). De esta manera, el referente continuará detenido en la cárcel federal de máxima seguridad en Rawson, Chubut. La causa fue calificada "investigación compleja", una figura que le permite a la Justicia extender la prisión preventiva hasta dos años desde su captura en un polémico operativo de la Policía Federal Argentina tras una denuncia de Patricia Bullrich, cuando era ministra de Seguridad.
La decisión fue tomada por el juez federal Gustavo Zapata durante una audiencia realizada en Bariloche. Allí, la fiscal Ángela Pagano Mata pidió que el líder mapuche continúe tras las rejas mientras avanza la investigación por presunta asociación ilícita calificada, una causa que apunta directamente a las acciones y estructura de la RAM en la Patagonia.
Pero además, el fallo volvió a encender la polémica que rodea a Jones Huala desde su detención. El lonko fue arrestado el 6 de junio de 2025, en un operativo que ejecutó la Policía Federal luego de una denuncia impulsada por el Ministerio de Seguridad de la Nación. Aquella causa se disparó tras la presentación de un libro que el dirigente escribió mientras estaba preso en Chile, donde —según la acusación— habría justificado atentados incendiarios y acciones de sabotaje vinculadas al conflicto mapuche.
Sin embargo, el procedimiento estuvo rodeado de controversia desde el primer momento. La entonces ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, difundió la detención en redes sociales incluso antes de que el juez de la causa tomara conocimiento formal del operativo. Recién horas después, el magistrado subrogante Ezequiel Andreani terminó autorizando el procedimiento que ya había explotado mediáticamente.
Mientras tanto, la investigación sigue avanzando a paso lento. De hecho, en audiencias anteriores la propia fiscalía reconoció dificultades para reunir material probatorio suficiente. Aun así, la fiscal Pagano Mata insistió en mantener la prisión preventiva al considerar que existe riesgo de fuga y la posibilidad de que Jones Huala entorpezca la investigación si recupera la libertad.
La causa judicial no se limita únicamente a la figura del dirigente mapuche. En realidad, los investigadores intentan reconstruir la presunta estructura de la RAM y su actuación en distintos puntos de la Patagonia, particularmente en Río Negro, Chubut y Neuquén, donde en los últimos años se registraron ataques incendiarios, sabotajes y acciones violentas atribuidas a ese grupo.
Por otra parte, la defensa del líder mapuche volvió a cargar con dureza contra la decisión judicial. Los abogados de la Gremial de Abogados y Abogadas de la República Argentina presentaron distintos recursos para lograr su liberación o, al menos, conseguir su traslado a una cárcel de seguridad media en la ciudad de Esquel. Incluso el propio juez Zapata había avalado ese traslado.
No obstante, los representantes leales del Ministerio de Seguridad rechazaron el pedido al sostener que la Unidad 14 de Esquel no cuenta con las condiciones de seguridad necesarias para alojar al referente de la RAM. De esta manera, Jones Huala continuará detenido en el penal federal de Rawson, considerado uno de los más seguros de la región.
La defensa fue todavía más lejos y acusó directamente al poder político de influir en la causa. Según sostuvieron desde la gremial, la continuidad de la prisión preventiva responde a una decisión "ya tomada" para mantener al dirigente tras las rejas. Incluso lo calificaron como "preso político", al afirmar que la investigación no apunta a hechos concretos cometidos por Jones Huala, sino a la supuesta existencia de la RAM.
Mientras tanto, el expediente fue declarado "investigación compleja", una figura judicial que permite extender la prisión preventiva hasta dos años. En otras palabras, si la causa no avanza hacia un juicio antes, el líder mapuche podría permanecer detenido hasta junio de 2027.
Así, entre denuncias cruzadas, polémicas políticas y una causa judicial que todavía intenta reunir pruebas, el nombre de Jones Huala vuelve a quedar en el centro de la escena. Y por ahora, la decisión de la Justicia es clara: seguirá preso.