Un nuevo siniestro con un colectivo escolar encendió las alarmas en la comunidad educativa de Río Negro. Este jueves, una unidad de la empresa Transporte Guadalupe se vio envuelta en llamas por causas que aún se investigan, generando preocupación entre padres, docentes y estudiantes.
La Secretaria de Administración del Ministerio de Educación, Mónica Temprano, buscó transmitir tranquilidad: “Lo más importante es que no hubo nadie lesionado. Los estudiantes no habían alcanzado a ingresar al colectivo, todavía no habían salido de la escuela”, remarcó en ANRoca.
El hecho se suma a otro incendio ocurrido hace menos de un mes en la Ruta 6 y 22, también con un vehículo de la misma empresa, lo que acrecienta la inquietud de las familias sobre las condiciones de seguridad del transporte escolar.
El chofer de la unidad relató que “de repente empezó a humear y se prendió fuego rapidísimo. Parece que cayó combustible en el caño de escape o algo así. No lo pudimos apagar con los matafuegos, se apagaba y se prendía de nuevo”.
El Consejo Escolar de Roca decidió suspender las clases en la escuela como medida de contención. Además, la próxima semana se implementarán dispositivos especiales con los estudiantes para abordar posibles miedos y evitar secuelas traumáticas. “Se va a hablar y escuchar a los chicos sobre lo ocurrido”, explicó Temprano.
Consultada sobre las condiciones de operación del vehículo, la funcionaria aclaró que “todos los vehículos que contrata la provincia están habilitados por la Secretaría de Transporte. Cumplen con los requisitos de seguridad y tienen seguro. Si no, no sería posible contratarlos”.
Temprano agregó que desde el Ministerio se comunicaron con la propietaria de Transporte Guadalupe, quien se mostró consternada y hasta deslizó la posibilidad de dejar de prestar el servicio. “Nos queda ahora resolver las cuestiones logísticas para asegurarnos tener los vehículos de nuevo a disposición. Arbitraremos todos los medios necesarios para que los chicos puedan retomar sus actividades habituales”, concluyó.
La comunidad escolar, mientras tanto, reclamó garantías de seguridad y respuestas rápidas, en un contexto donde dos incendios en menos de un mes con colectivos de la misma empresa generan dudas sobre el estado de las unidades y la eficacia de los controles.