La escena fue breve, pero brutal. Dos menores de edad fueron víctimas de un violento asalto, en el que un hombre les robó sus teléfonos celulares por la fuerza en la capital neuquina. El episodio generó alarma inmediata y expuso, una vez más, la vulnerabilidad de los chicos frente a hechos delictivos en la calle.
El ataque no fue un arrebato menor: hubo violencia y un claro aprovechamiento de la indefensión de las víctimas.
Intercepción y detención del sospechoso
Tras el hecho, personal policial logró identificar al presunto autor y desplegó un operativo que permitió interceptarlo en la intersección de las calles Alderete y Santa Fe. Allí, los efectivos procedieron a su aprehensión.
El hombre quedó vinculado directamente al robo cometido contra los menores, ocurrido en jurisdicción de la Comisaría Tercera.
Los celulares, recuperados
Durante el procedimiento, la Policía logró recuperar los dos teléfonos celulares robados. Los dispositivos fueron secuestrados siguiendo los protocolos correspondientes y posteriormente restituidos a sus dueños.
La recuperación de los celulares no borra la gravedad del episodio, pero permitió cerrar uno de los puntos más sensibles del hecho.
A disposición de la Justicia
El detenido fue trasladado a la dependencia policial correspondiente y quedó a disposición de la Justicia, mientras continúan las actuaciones para el esclarecimiento completo del caso.
El episodio volvió a generar indignación y repudio, no solo por el robo en sí, sino por la violencia ejercida contra menores de edad, un límite que para muchos ya no admite discusiones.