La violencia estalló a plena luz del día en General Roca. Un hombre fue imputado por intentar matar a otro a balazos en medio de una plaza y, por la gravedad del ataque, la Justicia ordenó que permanezca detenido mientras avanza la causa.
El Ministerio Público Fiscal formuló cargos por tentativa de homicidio agravada contra el acusado, en un hecho ocurrido el 28 de noviembre de 2025, cerca de las 16:30, en inmediaciones de la plaza ubicada en la intersección de las calles España y Los Cardenales. Allí, tras una discusión, el imputado sacó un arma de fuego que portaba sin autorización legal y disparó dos veces contra la víctima.
Los disparos fueron directos al cuerpo y causaron lesiones gravísimas: daños en el hígado, el intestino grueso y el intestino delgado. La intención, según la acusación fiscal, fue clara: matar.
La escena pudo haber terminado en tragedia. La intervención del sobrino de la víctima fue clave para evitar lo peor. El joven logró que el agresor se alejara y, con la ayuda de un vecino que pasaba por el lugar, trasladó de urgencia al herido al hospital López Lima. Durante la internación, el cuadro se agravó, pero el trabajo del personal médico permitió salvarle la vida.
Lejos de detenerse, el violento episodio tuvo un segundo capítulo. Según expuso la Fiscalía, inmediatamente después del ataque el imputado exhibió el arma de fuego al sobrino de la víctima, generándole temor, y luego se dio a la fuga.
Para sostener la acusación, el Ministerio Público presentó testimonios de testigos presenciales, entre ellos el del sobrino, quien además relató conflictos previos entre las partes. También se incorporaron como prueba el proyectil secuestrado, las lesiones certificadas, el traslado al hospital y otras constancias reunidas durante la investigación.
La orden de detención fue dictada el mismo 28 de noviembre, en función de la gravedad del hecho, aunque el imputado recién fue detenido el 5 de enero. Durante la audiencia, la Defensa Penal se opuso a la formulación de cargos y sostuvo que el acusado habría actuado en defensa propia, tras un supuesto amedrentamiento previo por parte de la víctima.
Sin embargo, la jueza de Garantías consideró que la evidencia reunida hasta el momento resulta suficiente para respaldar la hipótesis fiscal. Aclaró que la defensa podrá producir prueba durante la investigación penal preparatoria, pero avaló la imputación y las medidas solicitadas. Finalmente, se fijó un plazo de dos meses para la investigación y se dispuso la prisión preventiva del acusado por el mismo período.