Una pared ubicada en una propiedad lindera a un hostel deshabitado de la calle Salta comenzó a ceder este jueves 8 de enero, luego de las lluvias registradas días atrás. Según relató Julieta Olivera, vecina de la zona de Cabral casi Salta, el muro “se abrió” y quedó con parte de su estructura en el aire, lo que representa un riesgo inminente de caída.
La vecina indicó que el suelo se habría aflojado por la acumulación de agua y que, pese a los avisos realizados, no hubo intervenciones concretas para asegurar la estructura.
Reclamos a Obras Particulares y a la Justicia
Olivera afirmó que realizó gestiones ante Obras Particulares y el Juzgado de Faltas, pero que ambos organismos derivaron el caso a Fiscalía sin adoptar medidas preventivas. “Estamos en feria judicial, pero entiendo que las urgencias se atienden”, señaló.
Según explicó, el Colegio de Escribanos fue la única institución que intervino, brindando acompañamiento y contención, mientras que el resto de los organismos no tomó acciones visibles.
Un conflicto previo con antecedentes
El caso tiene antecedentes públicos. Hace meses, el medio Somos El Valle publicó una nota en la que Olivera denunciaba que la obra lindera seguía habilitada pese al peligro de derrumbe, y apuntaba contra el escribano Ignacio Marro, cuya matrícula estaba en revisión.
De acuerdo con el testimonio que la vecina dio a Mejor Informado, su denuncia impulsó la destitución de Ignacio Marro y la suspensión de su madre, quien afronta un sumario administrativo y otras causas en trámite.
Impacto en la salud de la denunciante
Olivera aseguró que la situación le provocó estrés severo y consecuencias médicas. Indicó que fue diagnosticada con dermatitis atópica severa y que sufrió un infarto silencioso, por lo que debe seguir medicación, controles y restricciones en su vida diaria. "Perdí 80% del colágeno de la piel. Me podría dar una falla y morirme", dijo.
“Vivo con miedo porque nadie da respuestas”, expresó. También señaló que, hasta el momento, Ignacio Marro no se hace cargo del conflicto.