La Policía Federal desbarató un kiosco narco que operaba en el corazón del barrio 1.200 Viviendas de Cipolletti y detuvo a dos jóvenes de 18 y 28 años, acusados de vender cocaína al menudeo. En el allanamiento, ordenado por la Justicia Federal, se secuestraron 121 envoltorios con droga listos para su comercialización, más de 200 mil pesos en efectivo, celulares y una balanza de precisión.
El procedimiento fue el desenlace de una investigación que comenzó en enero, cuando una denuncia anónima puso en alerta a las autoridades sobre movimientos sospechosos en una vivienda ubicada sobre calle La Plata Este. A partir de ese dato, la División Antidrogas Cipolletti de la fuerza federal inició tareas de vigilancia y análisis que confirmaron lo que los vecinos ya murmuraban: allí funcionaba un punto de expendio de cocaína.
Pero lo más llamativo e indignante para quienes viven en la zona, es que la venta no se hacía a escondidas. Según se desprende de la pesquisa, las maniobras se realizaban tanto dentro del domicilio como en la vía pública, a plena vista. Entraban y salían consumidores, las transacciones eran rápidas y el movimiento constante. Un kiosco narco en toda regla, montado en medio de un barrio densamente poblado.
Con las pruebas reunidas se solicitó el allanamiento ante el Juzgado Federal. La orden fue clara: irrumpir y cortar de raíz la boca de expendio.
Así fue como los federales ingresaron al inmueble señalado y encontraron la droga fraccionada en 121 envoltorios de clorhidrato de cocaína, lista para ser comercializada. También secuestraron 200.700 pesos en efectivo producto de la venta diaria, tres teléfonos celulares que ahora serán peritados y una balanza de precisión, elemento clave en el fraccionamiento.
Los dos sospechosos quedaron imputados por infracción a la Ley Nacional de Drogas y a disposición de la Justicia. Son argentinos, mayores de edad y, según la investigación, los responsables directos del funcionamiento del punto de venta.