La investigación por la muerte del soldado voluntario Mauro Ramírez, ocurrida hace 23 años en el destacamento Monte 30 del Ejército Argentino, en Apóstoles, Misiones, fue reabierta tras una decisión judicial reciente.
Ramírez tenía 21 años cuando falleció el 26 de junio de 2003, mientras cumplía guardia. La causa principal indica que la muerte se produjo por un disparo con su arma reglamentaria, un fusil FAL calibre 7.65 mm.
En primera instancia, la Justicia provincial consideró que se trató de un suicidio y archivó la causa. Sin embargo, la madre del soldado denunció la situación ante la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados del Chaco, lo que llevó a que la Corte Suprema dictaminara en 2004 que la Justicia federal debía intervenir en el caso.
Posteriormente, en 2008, el fiscal federal de Posadas solicitó el archivo de la causa, decisión que fue aceptada por el juez federal. No obstante, en 2015, la Procuración General designó un nuevo fiscal y, con la colaboración de la Procuraduría de Violencia Institucional, se pidió reabrir la investigación por irregularidades detectadas en la instrucción inicial.
Reactivación de la causa
El juez federal finalmente ordenó reactivar la causa. La querella, representando a la madre de Ramírez, solicitó la declaración de un soldado y un suboficial que estuvieron presentes en el momento del incidente, argumentando que el disparo podría haberse producido durante un cambio de guardia debido a una mala manipulación del arma.
Este pedido fue rechazado por el juez federal, decisión que fue confirmada por la Cámara Federal al considerar que la indagatoria es una facultad discrecional del juez instructor, según el artículo 199 del Código Procesal Penal de la Nación.
Ante esta situación, la querella interpuso un recurso de casación. El fiscal general Javier De Luca apoyó la presentación, señalando que el caso es una excepción a la regla general que limita la apelación de rechazos para tomar declaraciones, ya que está en juego la posible responsabilidad internacional del Estado argentino, incluyendo conductas como impericia o encubrimiento posteriores al hecho.
Finalmente, los jueces Slokar y Mahiques coincidieron con el fiscal de Casación y aceptaron el recurso de la querella, ordenando continuar la investigación para esclarecer las circunstancias de la muerte de Mauro Ramírez.