Pasan las horas y todos los vecinos de Chimpay no logran salir del estado de shock generado por la terrible muerte de un bebé de solo un año, en aguas de una canal de riego. Pese al hermétismo que ronda en la causa, al tener como involucrado principal al padre de la víctima, un adolescente de 17 años que manejaba el Renault Sandero que terminó semi sumergido, se supo que fueron los policías que llegaron al lugar quienes se arrojaron al agua y rescataron el pequeño cuerpo, que era arrstrado por la corriente y estaba a unos 100 metros aguas abajo de donde quedó el vehículo. El niño fue identificado como Neithan Ezequiel Pino Nuñez.
El hecho sucedió pasadas las 6 de la mañana del 1 de enero en el casco urbano de Chimpay, en un canal de riego que está a pocos metros de una de las calles más transitadas de la localidad, que no tiene ningún tipo de protección ni barandas. Dentro del vehículo circulaban, además del pequeño, sus padres de 17 y 16 años, quienes salieron por sus propios medios y al llegar el personal policial, estaban en la orilla en estado de shock.
El rescate dentro del agua
Cuando los efectivos de la Comisaría 37° llegaron a la escena, los padres del pequeño ya habían logrado salir por sus propios medios, empapados y desesperados. Fue entonces que los policías, sin dudarlo, se lanzaron al agua para buscar al bebé. Primero revisaron el interior del auto, con resultado negativo. La corriente arrastraba con fuerza y la tensión se apoderó de todos los presentes. Tras minutos de angustia, el cuerpo apareció a unos 100 metros, atrapado por el cauce. La imagen de los uniformados quebrados sacando al niño del canal quedó grabada como el momento más dramático de la madrugada.
La incógnita dentro del vehículo
En la orilla contraria, sobre una vereda del paseo, quedó un huevito, usado para transportar a los bebés. Pero todavía no se pudo establecer si el pequeño Neithan viajaba en su sillita de seguridad o si iba suelto dentro del auto. Esa duda es clave para los investigadores, que intentan reconstruir cómo fue que el niño terminó arrastrado por el agua. La Brigada de Investigaciones busca cámaras de seguridad en la zona para determinar la velocidad a la que circulaba el vehículo y si hubo maniobras previas al impacto.
El caso se maneja con fuerte hermetismo, ya que tanto el conductor como la madre del bebé son menores de edad. Desde el Ministerio Público se informó que el joven de 17 años fue notificado de la causa en trámite, pero al no estar detenido, no habrá en lo inmediato formulación de cargos.
El Jefe de la Undiad Regional 5°, Juan Carlos Bautista, fue entrevistado en Primera Mañana, por AM550, y confirmó que tanto el bebé como sus padres fueron trasladados al hospital local. Los médicos intervinientes "confirmaron el fallecimiento", en tanto que al padre se le hizo "la extracción de sangre para terminar si se encontraba bajo los efectos de alguna sustancia" y que "eso quedará certificado en el expediente judicial". Los resultados de esos análisis aún no fueron difundidos.
En el lugar trabajaron la Fiscalía de turno, Policía, Bomberos, Criminalística y la Brigada de Investigaciones. El vehículo fue secuestrado y se realizaron entrevistas a testigos ocasionales. Restan pericias sobre el Renault Sandero para establecer si el accidente se debió a una falla mecánica o a una mala maniobra del conductor.