VIOLARON LAS RESTRICCIONES

Clausuraron una Iglesia por excesos de invitados a una boda

La Policía esperó que finalice el sacramento y luego le abrió una causa a todos, incluso a los curas.
martes, 22 de septiembre de 2020 · 00:00

Los policías en sus años de experiencia han realizado un sin número de procedimientos y de todo tipo, pero seguramente que nunca habían tenido que intervenir para impedir un casamiento. La llegada de los patrulleros con las sirenas encendidas no tuvo que ver con alguna persona despechada que ponía en riesgo la vida de alguno de los invitados o de los novios, sino que el exceso de invitados que violaba claramente las disposiciones vigentes que prohíben las reuniones sociales.

En hecho se produjo el pasado domingo, cerca de las 11 de la mañana, en la Iglesia San Juan Bosco de la localidad pampeana de 25 de Mayo, ubicada a apenas una cuadra de la comisaría. Allí el sacerdote local Jorge Luis Hidalgo, acompañado por su colega, Carlos Musa, párroco de Alpachiri, llevaban adelante un casamiento con la presencia de unos 20 familiares y amigos, entre ellos varios chicos.

Si bien tamaño movimiento de personas en una comunidad tan pequeña y con restricciones llama la atención, los invitados tuvieron la precaución de dejar los vehículos estacionados a varias cuadras y para llegar caminando a la iglesia. Pero, como sucede en todo pueblo pequeño, los vecinos vieron todo y llamaron a la Policía para alertar lo que estaba sucediendo.

Aunque la familia de la pareja que se estaba por casar no sabe con certeza quién fue el denunciante, se supo que la presencia de unas veinte personas caminando por el centro de la localidad, vestidas especialmente para la ocación, los hombres de traje y las mujeres con finos conjuntos estrenados ese mismo día, fue lo que llamó la atención.

Cuando llegaron los uniformados a la Casa del Señor, tomaron las precauciones de rigor eclesiástico, y luego de un debate entre las autoridades presentes, decidieron esperar hasta que finalice el sacramento y una vez que se intercambiaron los anillos y se escuchó el clásico "el novio puede besar a la novia",  fue uno de los policías el que se acercó sigilosamente hasta el cura para informarle que debía finalizar la ceremonia.

Luego, ya con el control de la situación, les tomaron los datos a cada uno de los presentes y les fueron notificando que se les iniciaba una causa por los artículos 205 y 239 del Código Penal. Los sacerdotes también tuvieron que pasar por delante de oficial quien además les comunicó que la iglesia quedaba clausurada por disposición de la Justicia.

Desde la comisaría local se mostraron sorprendidos porque en La Pampa se puede dar misa y llevar adelante los actos sacramentales pero con solo diez personas, incluido el sacerdote. Se supo también que uno de los cuas estuvo el viernes pasado en la unidad policial para coordinar la llegada del sacerdote Musa y nunca me mencionó nada sobre un casamiento.

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