Una inversión que se traduce en obras concretas
Durante 2025, la Provincia destinó más de 8.700 millones de pesos en aportes no reintegrables para financiar obras hídricas en municipios y comisiones de fomento de todo el territorio neuquino. Los recursos permitieron ejecutar trabajos vinculados al acceso al agua, el riego productivo y la protección frente a eventos climáticos.
La inversión fue canalizada a través de la secretaría de Ambiente y Recursos Naturales, por medio de la subsecretaría de Recursos Hídricos, y alcanzó a todas las regiones, con una distribución acorde a las necesidades de cada zona.
Fondos provinciales para fortalecer servicios básicos
Los aportes no reintegrables funcionaron como una herramienta clave para llevar recursos provinciales al interior. Gracias a este esquema, se financiaron obras esenciales sin generar endeudamiento en los gobiernos locales, lo que permitió avanzar en mejoras largamente necesarias para muchas comunidades.
El destino de los fondos estuvo enfocado en infraestructura que impacta de manera directa en la vida cotidiana: provisión de agua segura, sistemas de riego y defensas frente a crecidas y lluvias intensas.
Confluencia: agua y drenajes para una región en expansión
En la región Confluencia, la inversión se concentró principalmente en obras de abastecimiento de agua potable, drenajes pluviales y defensas hídricas. Estas intervenciones acompañaron el crecimiento urbano y la mayor demanda de servicios en una de las áreas más pobladas de la provincia.
Las obras apuntaron a reforzar sistemas existentes y a mejorar la capacidad de respuesta ante episodios climáticos que afectan a centros urbanos.
Norte neuquino: obras clave para localidades y parajes
En el Norte neuquino, los fondos permitieron avanzar en obras de captación, conducción y almacenamiento de agua. Se trata de inversiones fundamentales para pequeñas localidades y parajes, donde el acceso al recurso es una de las principales demandas estructurales.
La inversión provincial permitió dar respuesta a situaciones de mayor vulnerabilidad hídrica y mejorar las condiciones de abastecimiento.
Vaca Muerta: inversión hídrica para sostener la actividad
En la región de Vaca Muerta, los recursos se destinaron a obras que fortalecen la infraestructura hídrica necesaria para el desarrollo productivo. El foco estuvo puesto en asegurar la disponibilidad del agua y en acompañar la convivencia entre la actividad económica y las comunidades locales.
Estas inversiones apuntaron a garantizar condiciones adecuadas para una región estratégica de la provincia.
Riego, defensas y emergencias en el resto del territorio
En otras regiones neuquinas, los aportes financiaron obras de riego, defensas aluvionales y mejoras en sistemas hídricos existentes. También se destinaron recursos para atender emergencias vinculadas al agua, ampliando el alcance territorial de la inversión provincial.
Impacto directo en la calidad de vida
La inversión en obras hídricas permitió ejecutar proyectos con impacto inmediato en la calidad de vida de las comunidades. Agua potable, riego y defensas hídricas fueron los ejes de una política que, durante 2025, tuvo presencia en toda la provincia y alcanzó tanto a grandes centros urbanos como a localidades pequeñas.