Estos días la familia del bebé fallecido en Neuquén le brindó el último adiós, acompañados de vecinos y seres queridos. El pequeño de tan solo un año y medio perdió la vida tras ahogarse en un balde con agua cuando estaba al cuidado de su madre, en el barrio San Lorenzo. El Ministerio Público Fiscal ya la ha acusado por homicidio culposo ya que consideran que hubo negligencia.
Según la teoría del caso, el bebé estaba desde la mañana llorando y pidiendo por su mamá en el patio, mientras la mujer estaba dentro de la vivienda sin responder. El pequeño habría ido hasta el baño y se cayó dentro de un balde, al no poder salir falleció por ahogamiento.
La noticia sacudió a la comunidad neuquina, al barrio y a quienes conocían al pequeño. Pero además de la terrible tragedia, se conoció otro lado de la historia: el perro del pequeño lo acompañó hasta el cementerio. La despedida fue en estos días y la mascota se mantuvo como su fiel acompañante. "Tu compañía fue un abrazo eterno en medio del dolor", escribió un familiar en redes sociales.
La imagen de amor incondicional irrumpió en un momento de profundo dolor y conmoción en la ciudad. En el Cementerio Central de Neuquén, durante el último adiós al bebé de tan solo 18 meses, su perro se hizo presente, durmió en la sala velatoria y luego fue a despedirlo al lado del cajón.
Argón, el perro, estuvo realizando el duelo como un integrante más de la familia y durmió toda la noche al lado del cajón. Según relataron familiares a través de las redes sociales, mantuvo una vigilia desde el primer momento en que notó que el nene ya no andaba por la casa.
"Es realmente increíble lo que un animal puede llegar a hacer cuando quiere a una personita", expresó un allegado al pequeño. Durante la noche del velatorio y el entierro, el animal se negó a alejarse del féretro y mantuvo una vigilia.
Testigos aseguran que no se despegó ni un segundo durante la ceremonia en el cementerio: "En su silencio, en su mirada y en su presencia, demostró una fidelidad y un amor que no necesitan palabras".
La imagen devolvió amor y emoción a una situación que generó enorme dolor en la comunidad y en la familia del nene, un dolor que aún no cesa.