El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa dejó inaugurado el período número 55 de sesiones ordinarias en la Legislatura luego de la sesión que se realizó esta mañana y a partir de un extenso discurso que duró alrededor de dos horas.
Sobre el final del mismo, Figueroa expresó: “Fíjense cómo el Himno Provincial describe a Neuquén, cómo habla de los desafíos, de la esperanza, de que es una provincia que crece en otoño como el piñón, que cuando la adversidad va comenzando más nos agrandamos y damos nuestros mejores frutos. Todo eso en la primera parte, pero en la segunda es donde se habla del neuquino. De la posibilidad desde el Lanín de ver la piel de hombres y mujeres distintos, y que se funden en una nueva piel. Que habla de un nuevo amanecer, de multiplicar panes con estas oportunidades que nos da una provincia muy generosa”.
Además comentó: “Quería terminar hablando de quienes miran al país desde el Obelisco, entonces dicen gracias a Vaca Muerta, con Vaca Muerta, ellos piensan que es como una lámpara de Aladino. A todos ellos les quiero decir que es mucho más de lo que da la roca. Creo que nos olvidamos del neuquino, de las muchas personas que trabajan para que Neuquén sea lo que es. Es faltarle el respeto a todas las personas que trabajan”.
Sobre esa línea continuó: “Hemos sabido desarrollar un proyecto económico con sustentabilidad social y cuidado del ambiente, y lo logramos todos nosotros. Los índices nos dan la razón, desde hace muchos años venimos invirtiendo bien. Para los que nos dicen que si a Argentina le va bien nosotros algo vamos a tener, les digo que hoy pasa todo lo contrario, si a Neuquén le va bien a la Argentina le irá bien, y eso es lo que queremos”.
Y cerró con un mensaje contundente: “Los convoco a dejar de ser mezquinos a la hora de reconocer el trabajo de los neuquinos y que podamos sumarnos con solidaridad a un desafío generacional que no podemos desaprovechar, es la última gran oportunidad que tenemos de hacer grande Neuquén”.