Un video registrado en Lago Puelo expuso la peligrosa maniobra de un helicóptero hidrante del Plan Nacional de Manejo del Fuego que descendió a escasos metros de la playa para cargar agua. El fuerte viento generado por las hélices desató corridas, voladuras de sombrillas y un episodio aún más grave: un hombre que remaba en kayak giró su cuerpo para observar de cerca la aeronave, permaneció en el agua sin medir el riesgo y terminó volcado por las olas, sufriendo golpes en el incidente.
La escena fue tan repentina como impactante. Mientras familias y turistas disfrutaban en la cabecera norte del lago, sorprendió la llegada del helicóptero, que descendió con violencia sobre el espejo de agua. El estruendo de las hélices y la ráfaga de viento transformaron la tranquilidad en un verdadero caos: sombrillas volaron por el aire, niños corrieron despavoridos y adultos intentaron protegerse como pudieron. También hubo curiosos, que grabaron todo en sus celulares.
El kayakista imprudente
En medio de la confusión, una cámara de un celular captó un detalle que generó indignación. Un hombre en kayak, lejos de alejarse, giró su cuerpo para mirar de cerca el accionar del helicóptero. Su falta de conciencia del peligro lo dejó expuesto. Las olas originadas por la aeronave lo desestabilizaron y, en segundos, el bote se volcó. El hombre cayó al agua y sufrió golpes, convirtiéndose en la víctima más visible de una maniobra que pudo terminar en tragedia.
Los testigos no tardaron en manifestar su bronca en redes sociales. "Fue un momento de caos y corridas totalmente evitable", señalaron. La crítica apuntó tanto a la decisión de operar en un sector lleno de bañistas como a la imprudencia de quienes permanecieron en el agua sin tomar recaudos. "El lago es extenso, podrían haber hecho la carga en otro lugar", remarcaron con indignación.
El video, que ya circula en redes sociales, muestra con crudeza cómo la falta de previsión y la imprudencia individual pueden convertir un operativo en un escenario de riesgo colectivo. La maniobra del helicóptero fue peligrosa, y la actitud del kayakista terminó siendo el ejemplo más claro de lo que ocurre cuando se subestima el poder de las hélices y la fuerza del agua.