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Martes 03 de Febrero, Neuquén, Argentina
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Un comisario disfrutaba de una caminata en sus vacaciones y encontró garrafas de gas al pie de un árbol, en Ruca Choroy

El jefe de la Comisaría 52 de Centenario, César Deoseffe, encontró los artefactos abandonadas en un sendero de difícil acceso en Ruca Choroy, una zona sensible a incendios.

Por Redacción

Martes, 03 de febrero de 2026 a las 09:03
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El jefe de la Comisaría 52 de Centenario, César Deoseffe, en sus vacaciones personales, encontró garrafas de gas abandonadas en un sendero de la montaña Ruca Choroy, situado en el Parque Nacional Lanín, Neuquén. El funcionario, que disfrutaba de una caminata hacia el mirador de la zona, se topó con los peligrosos cilindros de gas en la base de un árbol, en medio de un recorrido que requiere de tres horas de arduo esfuerzo físico.

"Me pareció extraño que estuvieran allí, tiradas en ese lugar", comentó Deoseffe, quien también se mostró preocupado por el origen de las garrafas. "No sé si se trata de una negligencia o si alguien, en el marco de una caminata, decidió abandonarlas allí. Es un recorrido bastante difícil, no cualquiera llega hasta ese punto", añadió.

El jefe policial recordó el devastador incendio que tuvo lugar en la misma zona en 2014, un fuego de proporciones que resultó incontrolable durante varios meses. En ese sentido, Deoseffe reflexionó sobre el daño que ese tipo de actos irresponsables puede causar al medio ambiente, especialmente en un área que sigue mostrando los efectos de aquel desastre natural.

"Ver el bosque quemado es una imagen dolorosa. Esa devastación va a perdurar por generaciones. Nosotros ni siquiera lo veremos recuperarse, y sin embargo, hay quienes no toman conciencia del daño que están causando", expresó con preocupación.

A pesar del hallazgo, Deoseffe subrayó que su reacción fue más de responsabilidad que de alarma. "Lo que hice fue levantar las garrafas, como uno hace cuando camina por el bosque y ve algo tirado", explicó. "El objetivo era evitar que algo tan grave ocurriera, como un incendio de magnitudes similares al de 2014. No hay lugar de acampe ahí, y el riesgo es altísimo".

El jefe policial también recordó el horror que vivió durante el incendio de 2014, al que tuvo que enfrentarse junto a numerosos equipos de bomberos y brigadistas. "Fueron casi dos meses de lucha constante contra el fuego", se lamentó.

 

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