El Gobierno nacional declaró este lunes la Emergencia Ígnea en la provincia de Santa Cruz, en el marco de la grave situación que provocan los incendios forestales en la Patagonia. La medida fue oficializada a través de un Decreto de Necesidad y Urgencia, publicado en el Boletín Oficial, y amplía el alcance de una decisión que ya había incluido a Chubut, Río Negro, Neuquén y La Pampa.
La decisión responde al avance del fuego en distintas zonas del territorio santacruceño, donde las llamas superaron la capacidad de respuesta de los equipos locales. Uno de los focos más críticos se registró en áreas del Parque Nacional Los Glaciares, lo que encendió las alertas por el impacto ambiental y la magnitud del daño.
Con la declaración de Emergencia Ígnea, el Estado nacional queda habilitado a actuar de manera inmediata y excepcional. Esto permite reforzar la asistencia logística, enviar fondos extraordinarios para bomberos voluntarios y brigadistas, y acelerar la compra de equipamiento y la contratación de servicios, sin las demoras habituales de los trámites administrativos.
Además, la medida establece una coordinación directa entre Nación, provincias y municipios, con el objetivo de mejorar el despliegue de recursos y optimizar el combate del fuego en los territorios más afectados.
La situación en la Patagonia ya había motivado decisiones similares a fines de enero, cuando los incendios causaron graves daños en el Parque Nacional Los Alerces y otras zonas de alto valor ambiental. El agravamiento del escenario en Santa Cruz llevó al Gobierno a extender el estado de emergencia.
Desde el Ejecutivo justificaron el uso del decreto en la urgencia del contexto climático y la magnitud del desastre, al considerar que no era posible esperar los tiempos del tratamiento legislativo. La Emergencia Ígnea permite liberar fondos, movilizar personal y reforzar la asistencia de forma inmediata, en un contexto donde cada hora resulta clave para contener el avance del fuego.