En medio del monte, al costado de la Ruta Provincial 13, entre Zapala y Villa Pehuenia, una escena tan simple como peligrosa volvió a dejar en evidencia cómo comienzan muchos de los grandes incendios forestales. Una pareja encendió fuego en un lugar no habilitado, lo dejó sin ningún tipo de control y se fue a caminar por la zona del río, ignorando por completo el riesgo que generaba.
Lo más llamativo del caso es que el vehículo en el que se trasladaban estaba estacionado junto a un cartel que advertía claramente la prohibición de hacer fuego. Aun así, encendieron una fogata y la abandonaron, en una región donde el bosque seco y el viento convierten cualquier chispa en una amenaza real.
La situación fue advertida por una persona que pasaba por el lugar, quien no solo dio aviso, sino que además registró en video el momento exacto en el que los turistas dejaban el foco encendido sin supervisión. En las imágenes se observa el fuego ardiendo en plena naturaleza, una de las principales causas de los incendios forestales que cada año arrasan hectáreas de bosque nativo en la cordillera.
Tras la intervención y el llamado de atención, la pareja regresó al lugar y apagó el fuego. Sin embargo, el riesgo ya había estado latente y el daño potencial era enorme. Todo el episodio quedó documentado por una vecino de la zona, que decidió publicar el video en redes sociales con un objetivo claro: generar conciencia.
El registro se viralizó rápidamente y volvió a poner el foco en una problemática que se repite cada verano. Más allá del hecho puntual, el mensaje apunta a la responsabilidad individual y colectiva. Una acción mínima, un descuido o una decisión irresponsable pueden transformarse en el inicio de un incendio de consecuencias irreversibles.
En plena emergencia ambiental y con múltiples focos activos en la cordillera, la advertencia es clara: respetar las normas no es opcional. Cuidar el bosque es cuidar la vida.