La primera noche del año no dio tregua en Cutral Co. En el transcurso de menos de una hora, los Bomberos Voluntarios debieron atender dos emergencias por incendios en distintos puntos de la ciudad, una situación que obligó a un rápido reordenamiento de las dotaciones y generó preocupación entre los vecinos.
El primer episodio se registró alrededor de las 2.05 en el barrio Peñi Trapun, en la intersección de las calles 9 de Julio y Zapala. Hasta allí se dirigió una dotación tras recibir el aviso por un principio de incendio en una vivienda. Al llegar, los efectivos constataron que el fuego ya había sido controlado por los propios vecinos, aunque igualmente se realizaron tareas preventivas de enfriamiento y verificación para evitar que las llamas volvieran a activarse.
Cuando aún se encontraban en ese sector, un nuevo llamado cambió el escenario de la madrugada. Esta vez se trató de un incendio de gran magnitud en la zona de Eguinoa y Antártida Argentina, lo que demandó una intervención más compleja y un mayor despliegue de recursos, en una noche que ya se presentaba exigente para el cuartel local.
Las autoridades informaron a La Voz de Neuquén que las causas de ambos incendios aún no fueron determinadas y serán materia de investigación. De ser necesario, peritos especializados trabajarán para establecer el origen del fuego, en particular en el siniestro ocurrido en Eguinoa y Antártida Argentina, donde los daños fueron más severos.
A pesar de la magnitud de los hechos, no se registraron personas con heridas de gravedad. Sin embargo, las pérdidas materiales y el impacto emocional fueron significativos, dejando una madrugada marcada por el sonido de las sirenas y el trabajo incesante de los bomberos en distintos sectores de Cutral Co.