El reloj marcaba las 15:30 del jueves 22 de enero cuando la inquietud se transformó en alarma. Una vecina de Añelo se acercó a la Comisaría 10° para informar que no tenía noticias de su padre, un hombre de 71 años, y que la última información que había recibido indicaba que había sido visto caminando por la Ruta Provincial N° 1, con rumbo incierto hacia su domicilio.
El dato encendió las alertas de inmediato. Nadie sabía en qué estado de salud se encontraba ni cuánto tiempo llevaba caminando. El calor apretaba y las horas empezaban a pesar. Desde la dependencia policial se dispuso un operativo de localización, con patrullajes preventivos en la zona de Los Chihuidos Norte, el último punto donde había sido visto.
Mientras el sol avanzaba hacia el horizonte, la búsqueda se extendía por caminos de ripio, senderos y sectores rurales. El silencio del campo contrastaba con la urgencia del operativo: cada minuto aumentaba la preocupación por el estado físico del adulto mayor.
Recién cerca de las 19, tras más de tres horas y media de búsqueda, el operativo tuvo un giro decisivo. A unos 55 kilómetros de la Comisión de Fomento de Los Chihuidos, el personal policial logró divisar al hombre desplazándose a campo traviesa, lejos de la ruta y sin resguardo alguno.
Había caminado durante horas bajo altas temperaturas. Estaba visiblemente cansado y deshidratado, pero consciente. Los efectivos lo asistieron de inmediato de manera preventiva y, tras constatar su estado general, lo trasladaron hasta su domicilio, ubicado en el puesto Aguada Las Coñuñas.
El procedimiento dejó en evidencia la dimensión del recorrido y el riesgo que implicó la caminata. Desde la Policía destacaron el rápido accionar del personal de la Comisaría 10°, clave para resguardar la integridad física del hombre y llevar tranquilidad a su familia, luego de una tarde marcada por la angustia y la incertidumbre.