Río Negro atraviesa un momento clave en su producción ganadera. Durante el último año la provincia superó los 180.000 animales de faena bovina propia, una cifra que no solo marca el nivel más alto de su historia, sino que además la consolida como la provincia con mayor volumen de faena de toda la Patagonia.
El dato fue destacado por el gobernador Alberto Weretilneck durante la apertura del 55º período de sesiones ordinarias de la Legislatura de Río Negro, donde remarcó que el crecimiento productivo se está sintiendo en distintas regiones del territorio. Según explicó el mandatario, la provincia logró avanzar en un objetivo estratégico que durante años parecía difícil: consolidar el ciclo completo de producción ganadera dentro de Río Negro.
Es decir, que los animales nazcan, crezcan, se engorden y finalmente se faenen dentro de la propia provincia, evitando que deban ser trasladados a otros distritos para su terminación. “Logramos que los animales no se vayan a ser terminados fuera de nuestra provincia, sino que el ciclo completo esté cada año más consolidado aquí”, sostuvo el gobernador.
Además, el crecimiento no solo se refleja en la cantidad de animales procesados. Actualmente Río Negro cuenta con 25 cabañas ganaderas activas, que trabajan en la mejora genética y en la calidad del rodeo bovino provincial. En ese sentido, Weretilneck aseguró que la calidad del ganado rionegrino compite de igual a igual con los mejores del país. “La calidad del ganado bovino rionegrino es similar, igual y en muchos casos superior a cualquier cabaña nacional”, afirmó.
Ahora bien, el salto productivo también tiene una explicación en el crecimiento agrícola. La provincia expandió su base forrajera con 22.800 hectáreas de maíz y más de 10.000 hectáreas bajo riego por pívot, lo que permite sostener sistemas de recría y engorde a corral cada vez más eficientes.
De esta manera, el campo rionegrino empezó a cerrar el círculo: produce el alimento, cría los animales, los engorda y los procesa dentro del propio territorio, generando valor agregado local y fortaleciendo el empleo en toda la cadena productiva.
Para el Gobierno provincial, el récord de faena no es un hecho aislado. Por el contrario, lo presentan como parte de un nuevo esquema productivo que combina ganadería, agricultura, energía, minería y economías regionales, con impacto directo en el desarrollo del interior. “El crecimiento no es casualidad. Es planificación, es coherencia y es decisión política”, remarcó Weretilneck.