Un control mínimo que no se cumplió derivó en un hecho inesperado. En Luis Beltrán, una pitbull se escapó del patio de su dueña y entró de manera repentina a la casa de una vecina. Allí atacó con violencia a un cachorro que se encontraba en el patio y provocó una escena de desesperación.
La joven que regresaba a su vivienda intentó separar a los animales junto a su padre. En medio del forcejeo, sufrió una herida en la mano izquierda mientras el cachorro quedó con lesiones que necesitaron curaciones posteriores. El ataque dejó marcas físicas y emocionales en la familia afectada.
Según el expediente, la propietaria del animal no brindó auxilio ni mostró interés en el momento del ataque. Fue su esposo quien, recién al día siguiente, ofreció colaboración. La jueza destacó que el portón de la vivienda suele permanecer abierto y que la pitbull pasa gran parte del tiempo en la vereda, lo que aumenta el riesgo de nuevos incidentes.
La decisión judicial
El Juzgado de Paz de la Segunda Circunscripción evaluó pruebas clave: el acta contravencional y el certificado médico del hospital local que acreditó la lesión de la denunciante. Aunque no existían antecedentes de agresividad, se concluyó que hubo una infracción al artículo 43 del Código Contravencional de Río Negro N.º 5.592, que obliga a los dueños a custodiar a sus animales en espacios seguros.
La sentencia fue clara: la dueña de la pitbull recibió una amonestación y deberá adoptar medidas estrictas de resguardo. El fallo ordena mantener al animal dentro del patio o bajo control cuando circule por la vía pública, para proteger a terceros y evitar que un descuido vuelva a convertirse en un desastre.