La obra sobre la avenida Mosconi atraviesa una de sus etapas más sensibles y, en paralelo, el municipio ajustó medidas para aliviar la situación de vecinos y comerciantes del sector.
Tras una reunión con residentes de la zona, la comuna decidió ampliar de una a dos horas el límite de estacionamiento dentro del cuadrante comprendido por Bahía Blanca, Leguizamón, Alcorta, Chile y Montevideo. Según explicó el subsecretario de Medio Ambiente y Protección Ciudadana, Francisco Baggio, “tras una charla con vecinos relacionada a la obra, se tomó la decisión del cambio de una a dos horas para estacionar en el cuadrante afectado”.
La modificación busca sostener la rotación vehicular sin asfixiar la dinámica comercial. “Aumentamos a dos horas el límite para estacionar. Para mejorar la rotación para comerciantes”, señaló.
Vuelve el abono frentista
Junto con la ampliación horaria, el municipio resolvió restablecer el abono frentista para quienes acrediten ser titulares y residan dentro del cuadrante.
“Tomamos la decisión de volver al abono frentista dentro del cuadrante, entendiendo que la rotación es la prioridad, pero reconsideramos la idea por los vecinos del sector sur de la ciudad, con la complicación que genera”, indicó Baggio.
El esquema convive con el estacionamiento medido vigente por contrato previo. Los frentistas que accedan al abono podrán dejar su vehículo durante toda la jornada. El carril izquierdo, en tanto, continúa sin habilitación para estacionar.
Orden en el momento más complejo
El municipio insiste en que la prioridad es ordenar la circulación en una etapa crítica de la obra.
“Este cuadrante se estableció con esa premisa: la rotación vehicular”, remarcó el funcionario.
En caso de incumplimientos, los vehículos son trasladados al predio municipal de San Luis y Luis Beltrán. Baggio aclaró que “la remoción de esos vehículos no tienen costo, lo levantamos, lo llevamos al predio municipal” y destacó que el nivel de acatamiento es alto:
“Hasta el viernes tuvimos solo 11 vehículos removidos. Es un nombre medio exagerado, porque es una reubicación”, enfatizó.
También recordó la prohibición de estacionar en la margen sur de la colectora, ya que funciona como desvío natural de la Mosconi.
Habilitaciones tramo a tramo
Mientras se implementan estos cambios, la obra muestra avances visibles. El tramo entre Chubut y Don Bosco ya fue nivelado y dejó atrás una diferencia de altura que funcionaba como barrera urbana.
“Ayer estuve recorriendo la obra y es tremendo el avance”, aseguró Baggio. Y anticipó cómo seguirá el proceso:
“Cuando se vayan terminando los tramos, los vamos a ir habilitando. Día a día vamos a tener mejoras. Eso va a traer soluciones inmediatas en la circulación”, destacó el funcionario.
La intervención también modifica el sistema pluvial. “Cambiamos la matriz, antes iba por arroyo Durán al río Limay y ahora irá, por desnivel al río Neuquén”, explicó el funcionario, en referencia a la obra que acompaña la transformación vial.
En paralelo, el área de Movilidad analiza alternativas para el tránsito pesado con itinerarios distintos y evalúa ajustes permanentes según la evolución de los trabajos.
La Mosconi atraviesa semanas decisivas. Entre desvíos, señalética y presencia de inspectores, la ciudad convive con las incomodidades propias de una obra de gran escala. Pero a medida que los tramos se habiliten, la circulación empezará a reflejar un cambio que promete impactar no solo en el tránsito, sino en la integración urbana y la seguridad hídrica de Neuquén.