El cartel sorprende a quienes transitan por el Parque Industrial de Centenario. En una de sus esquinas, una calle lleva desde ahora el nombre de Aldo Mastice, el hombre que creó la bandera y el escudo de la provincia de Neuquén. Un reconocimiento que busca mantener viva la memoria de uno de los grandes constructores de la identidad neuquina.
La denominación surgió en el marco del reordenamiento de calles del sector industrial y fue impulsada por empresarios y vecinos que propusieron rendir homenaje al histórico piloto. El proyecto avanzó con gestiones ante el Concejo Deliberante de Centenario y finalmente se aprobó por ordenanza. Hoy, el nombre de Mastice ya forma parte del mapa urbano.
“Qué lindo ver en una esquina del Parque Industrial el nombre de Aldo Mastice. Fue quien nos dio la identificación como provincia con el escudo y la bandera. Era justo darle un reconocimiento”, señaló Ricardo Hernández, empresario del Parque Industrial (CAPIN) que impulsó la iniciativa en diálogo con Pancho Casado en el programa La Mañana es de la Primera por AM550.
El hombre detrás de los símbolos neuquinos
Mastice falleció a los 81 años y dejó un legado que trasciende generaciones. Había nacido el 30 de abril de 1935 en Punta Arenas, Chile, pero se radicó de niño en la Argentina. Tras pasar por Tierra del Fuego y Río Gallegos, su familia se instaló definitivamente en Neuquén en 1948.
Desde chico mostró dos pasiones que marcarían su vida: el dibujo y los aviones. En el colegio Don Bosco aprendió diseño y comenzó a realizar planos técnicos, trabajo que le permitió sostenerse en su juventud. Pero el sueño de volar no quedó en el aeromodelismo: en 1955 obtuvo su licencia de piloto en el Aeroclub Neuquén y desde entonces acumuló más de 20 mil horas de vuelo.
Durante décadas se desempeñó como piloto e instructor, integrando el cuerpo de la Dirección de Servicios Aéreos y luego de Transportes Aéreos Neuquén (TAN). Desde el aire recorrió la provincia y el país, conectando localidades y promoviendo el desarrollo regional.
Fue justamente en esos vuelos donde nació la idea de crear los símbolos de Neuquén. Inspirado en el volcán Lanín, las araucarias y los ríos, diseñó el escudo provincial que fue adoptado en 1958. Años más tarde también ganó el concurso para la bandera de Neuquén, oficializada en 1989. Además, creó el escudo de la ciudad capital.
Un reconocimiento que llega al territorio
Quienes impulsaron la denominación de la calle aseguran que el homenaje no es casual: Mastice fue un defensor de la conectividad aérea y del crecimiento productivo de la región, algo clave para el desarrollo industrial de Neuquén.
“Fue uno de los mentores de la conectividad y del crecimiento de la provincia. Muchos lo conocimos y volamos con él. Este es un reconocimiento a lo que hizo por Neuquén”, explicó Hernández
El acto de colocación del cartel se realizó meses atrás y contó con la presencia de familiares del piloto, entre ellos su hijo. Para ellos, ver su nombre en una calle fue un gesto cargado de emoción.
Aunque para algunos el reconocimiento llega tarde, el gesto fue valorado por la comunidad. “Qué lindo que se recuerde a nuestra gente con el nombre de una calle. Ojalá se hiciera también en vida”, reflexionaron.
Hoy, en el Parque Industrial, una calle con el nombre de Aldo Mastice recuerda a un hombre que ayudó a darle identidad a la provincia y que, desde el aire, dejó una huella imborrable en la historia neuquina.