La última noche de la Fiesta Nacional de la Confluencia no terminó con música, sino con un operativo que puso a prueba la capacidad de respuesta en la Isla 132. Ante el aumento repentino del viento, la organización decidió suspender la jornada y evacuar el predio, donde había unas 250 mil personas.
La medida se adoptó cuando las ráfagas comenzaron a intensificarse y podían comprometer la seguridad del público y de las estructuras montadas para los shows. En ese contexto, se activó el protocolo previsto para este tipo de contingencias.
En diálogo con La Red, el subsecretario de Protección Ciudadana, Francisco Baggio, confirmó que el predio se desocupó en 30 minutos y que no se registraron incidentes durante la evacuación. Explicó que la ráfaga más intensa llegó a los 65 kilómetros por hora y que el cambio de las condiciones climáticas fue determinante para suspender la actividad.
Decisión preventiva ante el viento
La jornada había convocado a miles de personas que esperaban los shows previstos para el cierre. Sin embargo, el aumento del viento obligó a priorizar el resguardo del público y de los trabajadores.
Mientras dentro de la isla había unas 250 mil personas, también había público aguardando para ingresar. El operativo se desplegó en simultáneo en los accesos y sectores internos para ordenar la salida de manera escalonada.
Un predio vacío en media hora
En 30 minutos la Isla 132 quedó completamente despejada. La desconcentración se realizó sin corridas ni situaciones de riesgo, en medio de un escenario climático cambiante.
Durante la madrugada se registraron caídas de árboles en distintos puntos y algunas voladuras en el predio, aunque no se informaron hechos de gravedad. Las estructuras fueron desarmadas sin inconvenientes.
Una edición multitudinaria
Más allá de la suspensión de la última noche, la edición 2026 de la Fiesta de la Confluencia reunió a casi un millón de personas a lo largo de sus jornadas. El cierre anticipado no opacó el balance general de un evento que volvió a convocar a multitudes en la capital neuquina.
La decisión de suspender y evacuar se tomó en función de las condiciones meteorológicas y en el marco de los protocolos vigentes ante alertas por viento. Para los próximos días rige alerta amarilla en la región, por lo que las autoridades recomendaron seguir las indicaciones oficiales y extremar cuidados al circular.
La postal final no fue la de un escenario encendido, sino la de un predio que se vació en tiempo récord, sin heridos y con un operativo que funcionó según lo previsto.