Una escena inusual y conmovedora irrumpió en la rutina de una planta de petróleo al pie del volcán Auca Mahuida, en la localidad de Rincón de los Sauces. En medio del ruido de máquinas y estructuras metálicas, un visitante inesperado se robó todas las miradas: apareció un puma, silencioso, entre las instalaciones.
En las imágenes se puede ver que el felino sólo contemplaba a los trabajadores y la escena, primero acostado y luego sentado en un muro cerca de las personas.
Los trabajadores, paralizados por la sorpresa, aprovecharon el momento para grabar la escena, mientras que el animal avanzaba serenamente, inspeccionando todo con curiosidad.
Una de las escenas más impactantes lo muestra sentado sobre un muro, erguido, observando a las personas con una presencia imponente pero también con relajación, sin ningún indicio de ataque o violencia.
Durante algunos minutos el felino permaneció en el predio sin mostrar señales de agresividad, incluso llegó a tomarse unos momentos para estirarse mientras los trabajadores lo miraban. Luego, con la misma tranquilidad con la que llegó, se alejó del lugar y desapareció en el paisaje.
El episodio, una vez más, reaviva el debate sobre la convivencia entre la industria hidrocarburífera, la sociedad y la fauna autóctona. La zona cercana al Auca Mahuida es hábitat natural de estos ejemplares, que forman parte del delicado equilibrio del ecosistema patagónico.
Además de este encuentro, se han visto pumas en zonas de camping de la cordillera, o zorros en puntos concurridos de Neuquén como el Balcón Mirador del Valle, demostrando que reclaman ese territorio tomado por los humanos y que, a pesar de la urbanización, ellos siguen allí.